- ámbito
- Edición Impresa
Cristina cierra show JP donde esperan que aparezca Néstor
Cristina de Kirchner estará hoy en el cierre de acto de la JP. Ayer encabezó una actividad oficial y «twitteó» sobre la recuperación de su marido.
En paralelo a la confirmación, ayer, de que la Presidente será la oradora top del show, trascendió que el patagónico anticipó su deseo de subir al escenario, aunque, avisó, no hablará. El discurso de cierre -y posiblemente, el único- será el de la Presidente.
Sin embargo, en la construcción del Kirchner heroico -resultó premonitoria la imagen del Eternauta que se usó en la afichería de promoción- ayer se especulaba con que, una vez en el estadio, si la multitud le pide que pronuncie unas palabras, difícilmente se niegue.
El episodio de salud le inyectó al encuentro de las múltiples tribus de la juventud K un plus de encanto del que carecía, fuera del universo de las «jotapé», hasta el sábado. Será, si cumple la promesa, el retorno de Kirchner 72 horas después de pasar por el quirófano.
Si, finalmente, el ex presidente aparece por el Luna, cimentará su propia estatua en un mercado político, el juvenil, que irrumpió como una de las claves en el resurgimiento de los K, primero, a partir del conflicto del campo; luego, y sobre todo, con la ley de medios.
Es, además, el acto de su hijo: Máximo Kirchner, a pesar de la semiclandestinidad en que se mueve, es el artífice del buró JP que debutará este atardecer. El primogénito presidencial fue el creador de La Cámpora, uno de los pilares del engranaje juvenil K.
Quizá la Presidente no hubiese aceptado reemplazar a su marido -salvo en los actos de Hugo Moyano, Cristina no participa en eventos políticos sin que haya, en medio, un hecho de gestión- ni el ex, en su convalecencia, se esforzaría por asistir, si el show fuera de otro grupo.
La prescripción médica es que, tras la operación, Kirchner debe cumplir con un régimen de reposo absoluto durante 72 horas y luego, por 30 días, evitar el esfuerzo físico: no subir escaleras, no manejar, caminar poco y cumplir con una dieta estricta.
En ese período, llamado tabicación, en que será medicado con un anticoagulante -la droga es ticlopidina, recetada para reducir el riesgo de revasculiración-, el stent terminará de ser absorbido por la arteria.
Aunque ayer redujo al mínimo su actividad -estuvo junto a su hijo Máximo-, Kirchner citó para hoy a Olivos a varios dirigentes. La evolución durante el día marcará si, finalmente, el ex presidente concurrirá o no al acto de la juventud en el Luna Park.
Ese encuentro, que se prepara desde hace un mes, fue promovido por la mesa grande de la JP kirchnerista -Juan Cabandié, Andrés Larroque (La Cámpora), José Ottavis (JP bonaerense), Mariana Grass (Movimiento Bicentenario) y, entre otros, Federico Martelli (MUP)- y fue apadrinado por Kirchner.
Esos referentes juveniles niegan que la conformación del bloque tenga como objetivo contrapesar con la irrupción de la Juventud Peronista Sindical que encabeza Facundo Moyano y que tuvo, en agosto, su debut en el Luna Park con la presencia del jefe de la CGT y de Kirchner.
Algunos, como la JP Evita, forman parte de un espacio de confluencia con el moyanismo -vía el pacto entre el camionero y Emilio Pérsico-. De todos modos, en su juego de equilibrios, Kirchner impulsó la unidad de las distintas «jotapé» en un frente único.
Por lo pronto, la tropa que conduce Facundo Moyano participará hoy del acto para, según se precisó desde la JPS, «mostrar unidad» con los demás grupos de la juventud K y para «bancar el proyecto nacional y popular».
Hay, también, un dejo de nostalgia. En los 70, los Kirchner militaron -quizá con menos protagonismo que el que se esmera en darle la historiografía oficial- en la JP. Por eso, aunque hasta ahora ignoraron a ese ejército, los Kirchner expresan un vínculo emotivo con aquel sello.


Dejá tu comentario