22 de agosto 2008 - 00:00

Cristina con gobernadores: promete fondos para todos

Más que una reunión técnica para analizar los efectos de la sequía en varias provincias, la reunión de ayer de Cristina de Kirchner con los gobernadores de los cinco distritos gravitantes en el plano político redundó en una promesa de fondos frescos, del orden de los $ 25 millones para Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Chaco y La Pampa. La postal sinceró, además, la necesidad de la Presidente de superar diferencias políticas tras el conflicto del campo. Se hizo en Casa Rosada y no en Olivos, para que se sepa que ésta es la sede de ese otro poder que es Néstor Kirchner.

Cristina Fernández ayer con gobernadores en la Casa Rosada. Fue el primer encuentro conJuan Schiaretti, de Córdoba, desde el enfrentamiento por las retenciones.
Cristina Fernández ayer con gobernadores en la Casa Rosada. Fue el primer encuentro con Juan Schiaretti, de Córdoba, desde el enfrentamiento por las retenciones.
Con la sequía como pretexto, Cristina de Kirchner recibió anoche en la Casa Rosada a cinco gobernadores clave en la conformación del mapa político nacional para limar las diferencias surgidas durante el conflicto con el campo.

El saldo fue, en resumen, el compromiso público de la Presidente de compensar con fondos específicos para el sector agropecuario -afectado por lo que a esta altura es la peor sequía en los últimos cincuenta años-la fidelidad demostrada por los mandatarios durante el paro del campo. Una devolución de gentilezas que, a priori, parecía excluir al cordobés Juan Schiaretti y, en menor medida, al santafesino Hermes Binner, pero que hacia el fin del encuentro terminó incluyéndolos.

El monto global será de algo más de $ 25 millones, distribuidos de la siguiente manera: $ 6 millones para Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe; $ 5 millones para el sector ganadero de La Pampa y $ 2 millones para idéntico destino en el Chaco. Además, habrá beneficios impositivos para los productores de esos distritos afectados por la muerte de ganado y los problemas para la siembra de trigo y girasol. Todo en el marco de la emergencia agropecuaria por sequía declarada ayer.

Tras un sinfín de cambios de escenario y de horario (la reunión estaba convocada para las seis de la tarde en Olivos y arrancó finalmente pasadas las 20 en el despacho presidencial), la jefa de Estado selló finalmente una tregua con el cordobés Schiaretti, blindada por el acompañamiento de dos mandatarios incondicionales, como Daniel Scioli de Buenos Aires, y Jorge Capitanich del Chaco, y un zigzagueante Oscar Jorge de La Pampa. Un quinto gobernador, Binner, ratificó con su presencia la necesidad que tienen tanto el socialista como los Kirchner de articularse en la transversalidad.

Hacía 171 días que la Presidente y Schiaretti no se veían cara a cara, sumergidos en un caprichoso juego de tironeos que ayer pareció llegar a su fin. Ni el pedido de audiencia urgente que solicitó por escrito el mandatario para desglosar la deuda que el gobierno mantiene con Córdoba logró lo que ayer pudo la falta de agua en vastas regiones del país. Incluso, Cristina de Kirchner prometió visitar el 2 de setiembre la provincia para inaugurar la mayor escuela industrial del país en La Calera (construida con fondos nacionales), a un año de la polémica elección que enfrentó a Schiaretti con Luis Juez.

  • Gestos políticos

    En concreto, hubo ayer gestos políticos y fondos para todos. Bajo el paraguas de la agenda de necesidades vinculadas a la problemática del sector agropecuario, los gobernadores tuvieron también línea directa en el encuentro con el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

    La mesa la completaban el ministro de Economía, Carlos Fernández, el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, y el titular del ONCCA, Ricardo Echegaray.

    Al término de la reunión, los gobernadores ofrecieron una conferencia de prensa junto a Massa, Cheppi y Echegaray. «Hemos acordado la generación de medidas que garantizan respuestas contundentes a sectores económicos importantes para la política de Cristina», resumió el jefe de Gabinete.

    El protagonismo de esa presentación ante los medios lo concentró, por lógica, el sucesorde José Manuel de la Sota. «No tengo una reacción de odio con nadie», dijo y llamó a «dar vuelta de página en los enfrentamientos en el país» y puntualmente en la relación entre la Nación y el campo.

    Volvió a insistir en la necesidad de que «las provincias sean convocadas a definir medidas a mediano y largo plazo para el agro», y esquivó profundizar el apoyo inesperado que recibió ayer de Julio Cobos desde Oncativo sobre la deuda con su provincia. «No escuché todas las declaraciones», dispersó con elegancia.

    En el caso específico de Córdoba, Schiaretti celebró la confirmación de que el gobierno financiará el déficit de la caja de jubilaciones, girando en los próximos meses $ 300 millones de los $ 572 millones que la provincia reclama. El resto llegará el próximo año, según se acordó en otra conversación que tuvieron más temprano el titular de la ANSeS, Amado Boudou, y el secretario de Previsión Social provincial, Osvaldo Giordano.

    Pero no fue la deuda previsional la única promesa para Córdoba: en la previa a la reunión entre el gobernador, el ministro Fernández, el de Hacienda de Córdoba, Angel Elettore, y Randazzo, en un breve contacto, el mandatario le arrancó a la Nación un giro inicial de $ 33 millones dentro del Programa de Asistencia Financiera que se efectivizará la semana que viene, y que se completará en 60 días hasta alcanzar los $ 66 millones comprometidos en el PAF.

    El cierre fue contundente. Sobre el final de la conferencia de prensa en la Casa Rosada, Massa y Schiaretti se fundieron en un cálido abrazo, que quedó retratado ante las cámaras de todo el país, para que no queden dudas.
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