7 de julio 2010 - 00:00

Cristina pidió militares científicos

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
La jefa de Estado encabezó ayer la tradicional cena de camaradería de las Fuerzas Armadas, en vísperas de un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia Nacional, en el Salón de Honor del edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa. Cristina de Kirchner ocupó la mesa central, flanqueada por la ministra de Defensa, Nilda Garré, y el brigadier general Jorge Chevalier, jefe del Estado Mayor Conjunto y el teniente general Luis Pozzi, jefe del Ejército, anfitrión del encuentro castrense. No participaron de la cena de camaradería de las fuerzas ni Julio Cobos, ni Mauricio Macri; no fueron invitados a pesar de que el protocolo indica lo contrario. El látigo kirchnerista no perdona. También estuvieron el senador José Pampuro, Carlos Zannini, los ministros Aníbal Fernández (jefe de Gabinete), Julio De Vido (Planificación Federal), Enrique Meyer (Turismo), Juan Manzur (Salud), Lino Barañao (Ciencia y Tecnología), el almirante Jorge Godoy, el brigadier Normando Costantino. En las cercanías se ubicaron legisladores de las comisiones de Defensa y titulares de las fuerzas de seguridad.

Distribuidos entre los militares que ocupaban 25 mesas de 10 sillas cada una se sentaron el viceministro de Defensa, Gustavo Sibilla; el secretario de Planeamiento, Oscar Cuattromo, e invitados especiales. La reunión comenzó una hora más tarde de lo programado; en su discurso, la Presidente hizo referencias a los festejos del Bicentenario, ý recordó que en la cena del año anterior había enunciado uno de los objetivos estratégicos para las fuerzas: la protección de los recursos naturales. A continuación mencionó «el archipiélago austral», no hubo oyente que no supiera de inmediato que el mensaje iba en dirección al escenario del Atlántico Sur en donde Gran Bretaña lleva adelante una campaña de exploración petrolera en aguas circundantes a las Malvinas. Convocó a las Fuerzas Armadas a trabajar en un proyecto estratégico de desarrollo en conjunto con los ministerios de Ciencia y Tecnología, de Salud y de Planificación Federal. «Fuimos uno de los cinco países primeros en construir un avión a reacción». Se refería al proyecto Pulqui, el jet que surgió del diseño del ingeniero alemán Kurt Tank durante la presidencia de Juan Perón. Con ese ejemplo llamó a «conformar una unidad de planificación que operativice todas las áreas de ciencia, tecnología con las Fuerzas Armadas» para el gran desafío. En otra parte, elogió a los militares por su desempeño en tareas de emergencias humanitarias, men-cionó Haití y Chile. Había rostros complacidos, pero todos esperaron en vano un anuncio que no llegó, la recomposición salarial que había prometido la ministra en sus repetidas giras por los cuarteles. Llamó a los uniformados a estar junto al pueblo y repitió palabras de su discurso en el Colegio Militar: «Las glorias vinieron cuando ustedes estuvieron junto al pueblo». También los convocó a trabajar en el área de la salud y dio una novedad: habrá tareas compartidas con el Ministerio de Salud en fabricación de medicamentos que llegarán a los sectores más desprotegidos.