Cristina y Cobos, forzados a la foto en el Congreso

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Cristina de Kirchner y Julio Cobos tendrán un encuentro obligado, que incluye un saludo protocolar, el próximo 1 de marzo en ocasión de la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. El encuentro se desarrollará en el mismo escenario que estará en disputa en las elecciones de octubre, cuando Cobos promoverá una oferta de candidatos opositores en al menos diez provincias.

Según establece la Constitución nacional, en la apertura de sesiones la jefa de Estado deberá presentarse ante los senadores y diputados reunidos en Asamblea Legislativa para rendir balance de su gestión en el último año, y Cobos, como titular del Senado, deberá recibirla, acompañarla y presentarla en el recinto.

El último encuentro entre Cristina de Kirchner y Cobos fue a fines de diciembre pasado en una misa por los 30 años de la mediación del Beagle en la Basílica de Luján, pero en esa oportunidad mantuvieron una prudente distancia y ni siquiera se miraron.

«Hubiera sido una linda oportunidad para un acercamiento», se lamentó esa vez Cobos, quien no tiene contacto con la Presidente desde el pasado 31 de julio, cuando mantuvieron una última audiencia en la Casa Rosada tras el voto negativo del vicepresidente que derrumbó las retenciones al agro.

Desde entonces, aunque el titular del Senado decidió mantenerse en su cargo, construye un perfil propio, cada vez más opositor, mientras avanza en un armado en todo el país de cara a las legislativas de octubre, pero especialmente con la mira puesta en las presidenciales de 2011, cuando aspira a ser candidato.

De acuerdo con el protocolo, la primeramandataria -que ingresaría por la explanada de la avenida Entre Ríos-será recibida en el Palacio por una comisión de bienvenida integrada por senadores y diputados que, encabezados por Cobos y el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, la esperarán en el Salón Azul.

Una vez allí, Cristina de Kirchner deberá ubicarse en el estrado principal flanqueada por Fellner y Cobos, quien también será el encargado de introducir su discurso ante los legisladores, integrantes del gabinete nacional, gobernadores, intendentes y autoridades de las Fuerzas Armadas.

El auditorio será, de todos modos, mayormente oficialista, debido al amplio dominio que tiene el kirchnerismo en ambas cámaras.

El año pasado, el primer discurso de Cristina de Kirchner en la inauguración del 126º período de sesiones, que se extendió por una hora y trece minutos, fue seguido desde la Plaza del Congreso por una nutrida movilización de militantes oficialistas, que incluyó a los pingüinos inflables, infaltables en la escenografía popular kirchnerista.

A diferencia de entonces, cuando su Gobierno apenas se inauguraba, la Presidente debería ahora hacer referencia a temas puntuales como el conflicto con el campo, el impacto de la crisis financiera internacional y las políticas sociales y económicas que se llevarán adelante en un año en el que no será de despliegue de prosperidad sino de conservación de lo adquirido.

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