10 de diciembre 2010 - 00:00

CTA ya son dos: Micheli dice que es el jefe; Yasky también

Pablo Micheli
Pablo Micheli
La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) dio ayer un paso decisivo en su proceso de ruptura interna. El estatal Pablo Micheli se declaró ganador en las elecciones complementarias realizadas ayer mismo en tres provincias y medio centenar de distritos, en un proceso que fue desconocido por el todavía secretario general de la central, el docente oficialista Hugo Yasky. El martes próximo se oficializará el rompimiento durante el acto formal de proclamación del ganador de la elección y de imposición de cargos. El próximo paso, dicen en ambos sectores, será la judicialización del conflicto.

«Soy el nuevo conductor de la CTA», declaró anoche en una conferencia de prensa Micheli, al dar a conocer que en los comicios de ayer su lista se impuso con 15.587 votos contra apenas 624 de la lista de Yasky. El docente ya había anticipado que no participaría en el proceso electoral de ayer.

Sin acuerdo

A la par del inicio de las elecciones complementarias, la puja se trasladó a la reunión de la Mesa Nacional de la CTA, ayer por la mañana. En el encuentro, Yasky intentó imponer en el orden del día un llamado a comicios complementarios para el 17 de marzo. De los 34 miembros de la mesa había 31 presentes: los 16 alineados con Micheli votaron por modificar el orden del día y validar las elecciones de ayer, y los otros 15, que reportan al docente, mantuvieron la fecha de marzo.

Pero ni siquiera en esa «minielección» lograron ponerse de acuerdo en el resultado. La lista de Micheli declaró que en la reunión «se ratificó la legalidad de las elecciones» de ayer, que se desarrollaron entre las 8 y las 18. En cambio, los adherentes de Yasky argumentaron que la iniciativa de comicios complementarios en marzo fue aprobada por 15 votos y 16 «abstenciones». Es que, según el docente, los que votaron en línea con Micheli desconocieron el orden del día.

En otra conferencia de prensa, Yasky alegó que su competidor confirmó con la elección «la voluntad de avanzar en el proceso de fractura de la central, desconociendo el Estatuto, y planteó modificar el orden del día publicado y difundido por carta documento en términos legales».

La disputa data del 23 de septiembre, cuando se desarrollaron los comicios originales y la lista de Micheli se impuso por 18 mil votos a la de Yasky en todo el país. Una vez depurados los números tras detectarse irregularidades en varios distritos, se estableció que la diferencia entre ambos era de 11.500 votos, y que la puja terminaría de definirse en las complementarias. Ayer se votó en Misiones, Tucumán y Mendoza, en forma completa, y parcialmente en mesas de otras seis provincias.

En la disputa interna tomó intervención activa el Ministerio de Trabajo. Días atrás, a través de una resolución, el ministro Carlos Tomada había declarado inválidas las elecciones convocadas por Micheli. Previamente había extendido el mandato de Yasky hasta tanto se resolviera la confrontación. Ambas decisiones fueron desconocidas por el dirigente estatal, que aprovechó para volver a enrostrarle al docente su cercanía con el Gobierno nacional.

La Junta Electoral proclamará el martes próximo al nuevo secretario general de la central. Ese órgano de la CTA cuenta con cuatro de sus miembros alineados con Micheli y los otros tres, con Yasky. Los dos sectores dan por hecho que ese día se formalizará la ruptura.

Dejá tu comentario