3 de septiembre 2009 - 00:00

Cuatro ruedas en baja no son por puro azar

Cuatro ruedas en baja no son por puro azar
Apenas asumió el Poder Ejecutivo, prometió una era de transparencia sin precedentes y que a partir de entonces todos los entes del Estado deberían tomar un sesgo a favor de abrir la información a la gente. Lo interesante es que el joven presidente del Banco Central, quien había asumido en la gestión anterior, también había prometido en su momento una era de transparencia sin precedentes.

El problema con los populistas y con los burócratas es que rara vez cumplen lo que prometen y hoy el acceso a la información económica es mucho más difícil que en cualquiera de las gestiones anteriores. Por suerte hablamos de los EE.UU. y no de un trasnochado país del Tercer Mundo; así, cuando poco tiempo atrás la Fed se negó a darle a una conocida agencia de noticias los nombres de las entidades que recibieron ayuda federal y los montos involucrados so pretexto de que esto podría iniciar una corrida de depósitos, la agencia se presentó ante la Justicia que falló rápidamente a su favor. Por suerte, en los EE.UU. los ciudadanos ven amparados estos derechos, pero por desgracia -con semejantes actitudes-, la voz de las autoridades parece cada día valer menos. Esto sirve para comprender lo que puede haber sido el tuétano del 0,32% que perdió ayer el Dow al cerrar en 9.280,67 puntos. A pesar de que las minutas de la reunión del 12 de agosto de la Fed revelaban el casi convencimiento de que la recesión ya terminó, los inversores le hicieron más caso al desilusionante reporte ADP sobre el empleo.

Los inversores se lanzaron entonces a buscar refugio en los treasuries (la tasa en el mínimo desde mayo) y el oro (trepó el 2,3%), huyendo del dólar y otros commodities. En el fondo, nada nuevo.

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