8 de junio 2009 - 00:00

Cupones Bursátiles

Estamos ya ingresando plenamente a la zona de gran turbulencia, que ofrece el panorama político a develarse a finales de mes. Hasta aquí no hay rajaduras ostensibles, en lo que ha resultado esta portentosa edificación llevada adelante con el Merval. Y que no se formalizó sobre cimientos que tengan relación respecto de lo construido. Pero, está a la vista que el edificio se ha seguido yendo hacia arriba y no se han optado señales de pérdida de equilibrio, como tampoco se han ensanchado las bases, salvo por muy pocas ruedas.

Los veinte días que quedan por delante tendrán que incorporar las incertidumbres, que se derivan de antemano de los resultados electorales. Existe ahora una amplia diferencia obtenida en estos meses de bonanza accionaria, cierta cantidad de carteras que deberán optar por seguir adelante o bien, tomar la posición más cautelosa: esperar y ver.

Esperar con posiciones líquidas, puesta a resguardo, como para poder inferir qué sucede después de las elecciones. Si es que el oficialismo recibe su respaldo y acentúa el avance ostensible, del Gobierno sobre el capital privado. Hecho sumamente probable. O si pierde bastante poderío y se desmantelan algunas actitudes y avances, que se dieron en estos meses, en su relación con empresarios. No es lo mismo una cuestión que la otra, esto está muy claramente en superficie, pero el desarrollo de nuestros índices parecen querer decir que da igual una situación poselectoral, que la otra. El «instinto de conservación», afín a toda actitud del ser humano, mucho más lo es respecto de las incursiones que conllevan el riesgo a cuestas.

La lógica y la historia, indican que frente a variables de muy alto peso específico -como elecciones- la actitud pasa por realizar activos y quedarse líquidos. Para después, con el escenario mostrando las cartas, poder obrar en consecuencia. Esto no se ha visto, salvo alguna que otra rueda con tomas de utilidades, y sigue siendo preocupante que la base no se ensanche y permanezca con un mínimo poder de asimilación.

Los escalones ganados en últimas ruedas de mayo, terminaron el viernes por mostrarnos otra rueda con no más de $ 31 millones efectivos. Así, como en las motos, el «chasis» del mercado pasa a ser el piloto: los precios y su corrección. En definitiva, el capital puesto en juego, que viene de tan buena
racha en estos meses. Es un extraño comportamiento el del recinto porteño, ahora tendrá que pasar una prueba a fondo.

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