16 de abril 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

En tanto la CNV insiste en querer probar manipulaciones -sobre la acción de YPF-, nos permitimos insistir con nuestro punto de vista: la figura de una aguda alteración en la «formación de precios», en torno a una plaza cotizante, habilita a tomar medidas que preserven la inversión de todos los participantes. Con el efecto adicional, beneficioso, de cuidar la imagen del sistema bursátil. Tantas veces, ante una información de buen calibre sobre una sociedad se procedió a «suspender» la cotización, hasta que se recupere un cuadro de normalidad, que no sabemos por qué lo que viene ocurriendo desde hace un par de meses, casi a diario, con bombardeo de opiniones y de versiones, no conduce a tomar tal medida. Lo que de YPF era normal, sumamente anodino inclusive, antes de que se desatara la tormenta sobre su vida política. Seguro que si el organismo quisiera investigar volatilidades llamativas podría haber hallado mejores candidatos que YPF.

La relación causa efecto, desde que comenzó la turbulencia y la metralla de pronósticos y rumores, que permite un juego de saltos espectaculares -en ambas direcciones- se inscribe dentro de lo que puede aguardarse, frente a semejantes estímulos permanentes.

Probar el «manipuleo» (siempre y cuando se trate de los famosos «turbos», cuando comprador y vendedor están siendo una misma contrapartida) es casi como cobrar una mano dentro del área: queda a criterio del árbitro, encierra subjetividad. Y, al respecto, ya mencionamos que de las investigaciones a lo largo del tiempo muy pocas pudieron ser probadas y penalizadas. Lo otro, lo que se denomina «especulación» simple y llana, es un derivado natural de papeles que encierran problemáticas de los tipos más diversos (a favor, o en contra). El hecho es que hay una franja importante de acciones de YPF en manos de posiciones minoritarias que no tienen nada que ver con lo que se debate, entre grupo de control y Gobierno. La plaza de YPF se convirtió en un barrilete, hecho que -además- resulta caldo de cultivo, e imán, para atraer a la raza de los simples jugadores del día por día. Que no están «manipulando»: sólo... juegan.

Además, ya investigar un día, dos, en especial, para emitir conclusiones serias lleva cierto tiempo. En tanto, con tan densa niebla se sigue con la «deformación de precios» y sin aplicar la medida precautoria que evite riesgos supremos a quienes se ven en medio de una lucha de la que no participan y no alcanzan a entender. Se tendría que prestar atención a esto. Nos parece.

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