5 de marzo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Es muy probable que el anuncio de la asociación, entre Bolsa de Comercio y Merval, para generar una sociedad anónima conjunta -«Bolsas y Mercados Argentinos»- haya proveído de mayor tranquilidad a las aguas revueltas que venían desde la sanción de la nueva ley.

La presencia del titular de la Comisión de Valores -en el acto donde se dieron los anuncios- otorgó un necesario aval para que la idea llevada adelante por las dos entidades tradicionales cuente con el respaldo para hacerse realidad. Ciertamente que resultó una variante inteligente, que abarque la adecuación requerida y las nuevas formas exigidas, sin tener que perder la identidad original de ambas instituciones, yendo a forjar una nueva compañía -a partes iguales- y contemplando la figura de la «sociedad anónima». Donde cada una de las asociadas aportará -además de capital- sus funciones diversas, complementarias. En tal caso, se abre ahora una zona de expectativas favorables que, en los momentos iniciales, sumían al sistema en una indeseada incertidumbre (más volcadas del lado negativo) que a una solución intermedia y que pudiera congeniar lo nuevo exigido por la ley con el poder conservar la esencia tradicional de ambas instituciones.

Falta ahora comprobar el rumbo que tomarán las Bolsas y Mercados del interior del país, el modo de poder también adaptarse al nuevo escenario».

Éramos, muchas veces el lector lo ha comprobado, de los que veíamos un panorama sumamente oscuro para que las formas tradicionales pudieran -y buscaran- mantenerse. Pero esto propone otro ángulo para evaluar y no caemos en la tosudez de sostener un pronóstico, cuando hay evidencias palpables sobre un horizonte que se hace más agradable. Somos «animales bursátiles», y como tales solamente podemos apoyar todo aquello que signifique una buena idea, una solución apta, que muestre una nueva senda donde antes aparecía un camino pleno de piedras.

Cuando se dice «preferimos equivocarnos», que suele ser una frase de molde ante una descripción lanzada, lo expresado debe hacerse realidad si es que aparece una variante apropiada. En tal caso, y ojalá que esto se concrete plenamente, estaremos felices de habernos equivocado en una hora tan delicada que se presentó en la historia bursátil. Que así sea.

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