3 de julio 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Hicimos dos columnas de repaso, por lo actual y lo extendido, en el camino seguido por nuestra Bolsa, inclusive desde el habitual "Balance del Mercado" -con el paso a paso de cada rueda del mes de junio- publicado el día lunes. Y todo esto, siendo el único medio que lo radiografió de manera amplia, nos dejó un estado de confusión total.

Donde las dos ruedas recientes, con el índice marcándose en aumentos, viernes y lunes, resultan solamente dos datos más que sólo tienen que ver con ellos mismos. El análisis corrido, desde diciembre de 2012 hasta finales de este junio, contiene los "genes" propios de las zonas de los llamados "boom", sucedida de los correspondientes "crac". Porcentuales de una magnitud espectacular, yendo de un signo al otro, en función de activos accionarios que permanecieron varados en cuanto a los estímulos que de ellos podía emanar.

El valor intrínseco en actitud pasiva, con los precios de los papeles volando como cohetes, o bajando en paracaídas. Sucedió también que en el ambiente bursátil se sostuvo la parsimonia, como si la pequeña comunidad de fieles que han quedado en el sistema se hubieran propuesto dejar todo entre cuatro paredes, en simples comentarios mantenidos en la "intimidad del vestuario" (tal como lo aconseja la extraña logia de los jugadores de fútbol). Algunos resultados entre los extremos del Merval hubo que chequearlos dos veces, para convencernos sobre diferencias que daban para el espanto. Llegando a la rueda final de junio, un lánguido total del 4,3 por ciento de utilidad semestral evocaba un pasar de mucha calma para nuestra Bolsa: cuando, en verdad, en medio de ello habían pasado por el cielo y el infierno los saldos del Merval.

No hay modo de poder extraer conclusiones, en medio de tal descalabro de alzas y bajas descomunales. Como tampoco posee sentido el que se haya ido detrás de la única motivación del dólar paralelo. Perdida ésta por cambios de condiciones en tal mercado cambiario, era tan alta la exposición al riesgo, como para que se produjera "una reacción, de igual -o mayor- intensidad que la acción original" (principio de otra materia). Las ruedas recientes coinciden con la llegada de los CEDIN al circuito, donde los activos accionarios -como es norma- son dejados de lado sólo por el tema de la "construcción", en empresas relacionadas, se podrá imaginar un beneficio.

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