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Cupones bursátiles
La mañana siguiente a la sesión del Senado, un empleado de la oficina de correos de Nueva York, que estaba viajando en el metro hacia su casa, leyó las noticias sobre la mucama del senador, y la descripción del paquete le recordó a algunos que él había manejado ese día.
Se bajó del tren en la próxima parada y regresó al correo. Los 16 paquetes todavía permanecían en el estante, y estaban dirigidos a JP Morgan. John D. Rockefeller, y varias personas prominentes de las finanzas y del Gobierno.
Los paquetes habían seguido en el estante porque el estampillado no era suficiente.
La Policía abrió los 16 paquetes encontrando una bomba en cada uno de ellos.
Uno de los paquetes, que no llegó a destino, iba dirigido al procurador general de los Estados Unidos, quien sufrió semanas después un acercamiento más directo de los "Rojos" al ser bombardeado el frente de su casa en Washington.
El presidente Franklin D. Roosevelt, que estaba saliendo de su automóvil para ver al procurador en su domicilio, tuvo bastante suerte de poder esquivar los fragmentos que volaban por todas partes.
El procurador general y su familia escaparon nuevamente de este segundo atentado y respondió lanzando una verdadera caza de "Rojos", acorralando a centenares de comunistas y deportando a los nacidos en Rusia, a quienes consideraba dentro del primer nivel de sospechosos.
La situación tomó un rumbo casi de terror, al extremo de que los simpatizantes o los que verdaderamente tenían inclinaciones socialistas se dieron vuelta no sin esfuerzo hacia el sistema capitalista, y los especuladores, ya con cierta tranquilidad, volvieron a Wall Street olvidándose del susto que habían pasado.
La explosión que redujo a escombros parte de las instalaciones de la JP Morgan y que voló las ventanas de las oficinas en el NYSE dejó una gran cicatriz en la estatua de George Washington, situada a pasos del Edificio del Tesoro. La fachada de Morgan quedó como picada de viruela por la metralla volante, y las secuelas permanecen allí, luego de 93 años, para recordarnos la explosión que estremeció al bastión de las finanzas... Wall Street.

