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Cupones bursátiles
De ese sector, precisamente surge Elizabeth Holmes, soltera y con apenas 31 años, es la primera mujer que alcanza una fortuna superior a mil millones de dólares por sí misma, sin haber recibido una herencia ni divorciándose de nadie. Su negocio nada tiene que ver con buscadores, aplicaciones o algoritmos, lo suyo es la sangre.
Su propuesta, que rompió todos los esquemas, es una forma totalmente distinta de hacer los análisis. En Theranos, como se llama su empresa (una mezcla entre las palabras, en inglés, terapia y diagnóstico), han puesto punto final a las agujas y a los tubos con muestras de sangre. Su innovación consiste en tomar una muestra mínima, una sola gota, para luego analizar y extraer los datos deseados.
Es una mujer hecha a sí misma, no tiene estudios universitarios. A los 19 abandonó las aulas de la Universidad de Stanford, con acceso directo a los grandes fondos de inversión, para iniciar su propia empresa.
Pero no fue tan fácil, ni tampoco mágico. Pasaron 12 años desde que utilizó los primeros 3.000 dólares que ahorró para un experimento de clase y persuadió a su profesor Channing Robertson para seguir explorando lo que hasta entonces sólo era una intuición.
Después de infinidad de llamadas, por fin, consiguió un inversor, algo extraño para el sector al que se dirigía. Draper Fisher Jurvetson, firma especializada en capital de riesgo, se salía con ella de su zona de inversión, tras impulsar éxitos como Hotmail o Skype, ambas del gigante Microsoft, daba fondos a Holmes que consiguió a lo largo del tiempo, que sus laboratorios pasasen de tener una plantilla con ella como única empleada a 500 trabajadores.
La regla no escrita "dice que una historia personal enlazada con un problema a resolver, un problema que afecte a muchos, es garantía de éxito". Y ella lo consiguió. Se centró en la aversión que producen las agujas, para análisis químicos y en una historia personal, la de su tío que murió de cáncer, según su argumento, "la enfermedad que comenzó en la piel y se le extendió al cerebro no tuvo el control suficiente, ni se detectó a tiempo". Mañana continuamos.


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