- ámbito
- Edición Impresa
Default: oferta viene con u$s 1.000 M
Trascendió ayer que nuevamente los bonistas pueden aportar u$s 1.000 millones en efectivo (suscribiendo un nuevo bono) como condición a la reapertura del canje. Los lineamientos de la propuesta de acreedores serían similares con la entrega por parte del Gobierno de un bono Discount a cambio de los papeles en default. A diferencia de la oferta inicial lanzada en 2005, no se entregará el cupón del crecimiento del PBI (un obsequio de Roberto Lavagna dado que no sumó adherentes entonces y que ahora tiene un elevado costo fiscal).
Ya que desde 2005 el Discount efectuó pagos a sus tenedores, se estudia entregar ahora por esos servicios de renta y amortización más de esos papeles. El ministro Amado Boudou no manifiesta apuro en concretar el anuncio. Se especuló ayer que podría hacerse en la reunión del Grupo de los 20 que comienza mañana en Pittsburgh (o antes en Nueva York), pero fue descartado por otras fuentes. Lo que viene sosteniendo Boudou en diferentes entrevistas es que se castigará a los fondos buitre y que la reapertura del canje sólo se haría para los afectados por el default. Una posibilidad, barajada en la plaza ayer en función de esos dichos del ministro, es que la oferta no esté habilitada para comenzar juicios contra el país en el exterior. De concretarse la reapertura del canje, sería una operación rentable para las dos partes. La oferta en sí podría tener un valor cercano a los 40 dólares (los papeles en default se operan a u$s 32). Necesitaría autorización del Congreso, aunque hay quienes sostienen que si se trata de una oferta que acerquen acreedores, no haría falta. Los mercados, en el ínterin, ingresaron en un círculo virtuoso. Suben los precios, los operadores comienzan a anticipar que la Argentina volverá rápido a emitir deuda en la plaza internacional, se aleja la posibilidad de default, y eso hace subir de nuevo a los mercados. Y luego todo se retroalimenta. Obviamente que en algún momento se detendrá está bola de nieve en ascenso. En realidad, la Argentina está acompañando los movimientos de los mercados internacionales y el del «eje del mal», los de más altos rendimientos, que lidera Venezuela. Antes de este despegue, el riesgo-país de la Argentina era como el de Chávez más 300 puntos básicos. A los valores de ayer, esa sobretasa bolivariana era de 270 puntos. Se redujo la «brecha del mal», pero poco. Nuevamente, se abre una oportunidad para que la Argentina regularice su situación con los bonistas en una operación de más de u$s 20.000 millones. Todo indica que, en este caso, no habrá Lehman o AIG que las haga sucumbir.


Dejá tu comentario