6 de abril 2011 - 00:00

Desde 2001 los trabajadores pierden con pago de Ganancias

Desde 2001 los trabajadores pierden con pago de Ganancias
Recientemente, el Gobierno nacional anunció un incremento del 20% en los mínimos y deducciones del Impuesto a las Ganancias para 2011. La medida es, una vez más, insuficiente para retrotraer la carga del impuesto a niveles de años anteriores. Por el contrario, todo trabajador que perciba una remuneración neta mensual superior a $ 7.998 o $ 5.782, según sea casado con dos hijos o soltero, va a ver inalterada o incrementada su tasa efectiva del impuesto durante el corriente año.

El origen de esta situación, que viene repitiéndose desde el año 2001, es la falta de actualización de los topes de cada tramo de la escala de cálculo del impuesto. Esto hace que un mismo salario real, representado en cada año por un salario nominal mayor como consecuencia de la inflación, quede gravado por tasas legales superiores.

Tasa efectiva

Para cuantificar la situación que vienen experimentando los trabajadores dependientes e independientes desde el año 2001, se procedió a calcular la tasa efectiva vigente en los años 2001, 2010 y 2011 para dos niveles de ingresos netos mensuales (ver cuadro).

Para obtener los ingresos nominales equivalentes en cada año, se supone un incremento de salarios nominales del 20% en 2011 y del 381% entre el año 2001 y 2011. Estos porcentajes coinciden con los que se obtendrían si se utilizara el IPC desde el año 2001 al año 2008 y las estimaciones privadas de inflación más moderadas para los años 2009 y 2010.

En el cuadro se advierte que el trabajador dependiente soltero ha visto incrementada su presión tributaria entre el 120% (para el nivel salarial de $ 9.000) y el 70% (para el nivel salarial de $ 18.000), lo que supone una caída en la progresividad del tributo. En el año 2011 sufrirán un nuevo incremento en la presión tributaria de aproximadamente un 7%. Una evolución similar se observa en todos los casos ejemplificados, aunque se agrava en el de los trabajadores autónomos, al ser la deducción de cuarta categoría significativamente inferior. En este segmento de trabajadores la caída de la progresividad del impuesto es aún mayor.

Presión

En síntesis, la falta de actualización de los topes de los tramos de escala de cálculo del impuesto desde el año 2001 hasta la actualidad ha provocado un incremento constante de la presión tributaria sobre los ingresos de los trabajadores. Si no se hubieran subido los mínimos, la presión tributaria actual sería aún mayor.

Desde el punto de vista de la recaudación y la coparticipación a provincias, la última medida no significará una disminución respecto de los niveles de 2010, sino una recaudación inferior a la que se hubiera obtenido durante este año si no se hubiese aplicado la suba del mínimo. Esta no es una aclaración menor a la hora de estimar el costo fiscal de la medida.

Dejá tu comentario