12 de enero 2009 - 00:00

Diálogos

El periodista dialoga con el diputado Héctor Recalde, para quien «no hay topes» en «las negociaciones salariales que se están por iniciar este año», según señaló a radio El Mundo. Para el abogado laboralista, los empresarios, con las declaraciones de que «lo más preocupante es mantener el empleo», intentan transmitir: «Muchachos, no pidan aumento de salarios»

Periodista: ¿Cómo cree que enfrentará la Argentina 2009 el impacto de la crisis?
Héctor Recalde: Estamos mejor posicionados para defendernos. En 2008, el crecimiento del PBI ha sido no menos del 6%, según especialistas independientes, entonces el efecto arrastre para 2009 es de no menos del 2% de crecimiento.
P.: Sin embargo, los empresarios están muy preocupados por negociaciones salariales más ajustadas.
H.R.: Más que creen, quieren. En este caso, la jurisprudencia «empresaria» más lejana, de diciembre de 1945 cuando la Unión Industrial dijo que en dos años quebraba la industria si se aplicaba el decreto que había firmado el presidente de la Nación que estableció el pago del aguinaldo. Nunca creció tanto la industria como en esa época. En enero de 2007, cuando se dio a conocer la inflación del 9,8%, declaraciones de la UIA y de la Cámara Argentina de la Construcción decían que era el tope para discutir los aumentos salariales.
P.: O sea que abren el paraguas antes de sentarse a negociar.
H.R.: Me parece. Porque las declaraciones señalan que lo más preocupante es mantener el empleo. Eso significa: «Muchachos, no pidan aumento de salarios». Lo importante es la razonabilidad en la discusión, más allá de posicionamientos de las partes o de alguna prensa interesada en poner dificultades en las discusiones o anunciar crisis que al final no se producen.
P.: El año pasado se arrancó con una negociación del 19,5%, pero hubo convenios que llegaron al 30%.
H.R.: No hay topes. Y ese 19,5% si no conceptualizamos los importes fijos.
P.: ¿Qué sectores pueden verse más afectados?
H.R.: El calzado puede ser, también el cuero, la carne, la industria del juguete, pero el Plan Anticrisis también tiene barreras antidumping, con apoyo a la agroindustria. Hay muchas medidas que tienen que ver con la tasa de la actividad y con la defensa del empleo.
P.: La informalidad sigue siendo muy alta. ¿Qué se puede hacer?
H.R.: Tengo un proyecto aprobado por unanimidad en Diputados. La iniciativa se refiere a que el trabajador en negro tiene los mismos derechos que el que está en blanco. Y en algunos casos tiene más derechos, por ejemplo, si es despedido le corresponde el doble de indemnización que se le pagaría a un empleado que si está registrado, como multa a la empresa por tenerlo sin declarar. Además, tiene derecho a cobrar el 25% sobre cada salario que cobra en negro. Había un derecho que no tiene, que si lo despiden no cobra el subsidio por desempleo, pero el proyecto de ley plantea que se le pague. Un trabajador que está en negro y es despedido tendría que ir al Ministerio de Trabajo, informar su caso.

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