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El economista de la Universidad Torcuato Di Tella, Andrés Neumeyer, asegura que en el país «la peor parte de los efectos sociales de la crisis, reflejados en caídas del salario real y menor empleo, aún está por verse». En diálogo con Ámbito Financiero, el analista evaluó igualmente que como «a nivel mundial se ha desacelerado la caída en la actividad económica, indicio de que se está cerca de llegar a un piso en la actual crisis, se espera que la economía argentina comience a salir de la recesión en 2010».
Periodista: Hay varios indicadores económicos negativos en el país, pero ¿cuál es el que más debería preocupar?
Andrés Neumeyer: Sin duda son los de pobreza, especialmente en la población más joven. La deuda pendiente que tenemos en la Argentina es trabajar por una mejor distribución estructural del ingreso. Medidas como los planes Jefas y Jefes no van en esta dirección y sólo mejoran temporalmente la situación de los menos favorecidos. Para lograr una mejora duradera en la distribución del ingreso hace falta destinar más recursos al desarrollo humano de los sectores más pobres de la sociedad, para lo cual es necesario invertir en salud y educación. Si no se toman medidas, la situación sólo va a empeorar con el paso del tiempo. Habrá cada vez más gente que queda fuera, por no poder integrarse al sistema productivo de la sociedad de la información del siglo XXI. Esta no es sólo una deuda pendiente del Gobierno sino también del debate electoral de las elecciones del 28 de junio.
P.: ¿Habrá entonces problemas de financiamiento?
A.N.: Si bien la Argentina no gozaba de acceso a los mercados internacionales de crédito desde bastante antes del comienzo de la crisis, esto no fue un inconveniente en los años de alto crecimiento simplemente porque no era necesario acudir a ellos. Sin embargo, una vez presente la disminución en la actividad económica y en la recaudación fiscal fue necesario encontrar nuevas fuentes de financiamiento. Primero vinieron los créditos de Hugo Chávez, luego los intentos de acuerdo con el Club de París y finalmente la estatización de las AFJP.
P.: ¿Qué falta ver todavía?
A.N.: La peor parte de los efectos sociales de la crisis, reflejados en caídas del salario real y menor empleo, aún está por verse. La profundidad de esos efectos dependerá del ritmo de recuperación de la actividad económica global.
P.: ¿Cómo evalúa los últimos anuncios del Gobierno al respecto de préstamos a empresas como General Motors, créditos hipotecarios o plan auto con fondos de la ANSES?
A.N.: Simplemente, son todas pequeñas medidas que no tendrán un impacto significativo a nivel agregado.
P.: ¿Cómo ve el manejo del Gobierno con respecto a la deuda pública: pago anticipado de algunos bonos, canjes de otros?
A.N.: Dada la falta de acceso a los mercados internacionales de crédito estas medidas intentan desesperadamente aliviar el esquema de vencimientos de deuda que debe afrontar el país durante 2009 y 2010. Sin embargo, los efectos de estas medidas son marginales. Los efectos de adelantar el pago de un cupón un par de meses son muy menores.
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