13 de agosto 2009 - 00:00

Diálogos en Wall Street

El experto en mercados mundiales, personificado como Gordon Gekko, de la película «Wall Street», considera que no es preocupante la suba de las materias primas y que la Fed podría ajustar las compras de bonos hipotecarios.

Periodista: Que no haya noticias es buena noticia. La Fed recitó el mismo libreto de las últimas reuniones; anunció lo previsible y Wall Street trepa más del 1%.

Gordon Gekko: Es una devolución de gentilezas.

P.: ¿Me equivoco si digo que la preocupación central de la Fed fue ratificar, en forma muy clara, como para que no exista ninguna duda, que se aferra en un todo a la receta en vigencia?

G.G.:
Es la esencia del mensaje.

P.: No hay nada en el comunicado oficial que aliente la más mínima sospecha de que se está pensando en desmontar los resortes de estímulo de la política monetaria.

G.G.: No hay nada que permita sostener que hay un retoque de tasas en carpeta. O, ni siquiera, que el tema se haya planteado en la mesa de discusión. Todo lo contrario. La Fed volvió a machacar su convicción de que las tasas excepcionalmente bajas de fed funds van a preservarse por un «período extendido».

P.: Creo que el mercado quitará ese riesgo potencial de sus expectativas mediatas.

G.G.: No figuraba antes. Nunca fue un peligro tomado en serio, más allá de algún comentario aislado. Menos ahora.

P.: Contrario sensu, la Fed le da vía libre a la suba de las Bolsas.

G.G.: Quedaría mal que asentara un agradecimiento por escrito. Pero es obvio que el repunte del valor de los activos de riesgo formaba parte de su agenda original. Se logró, por lo visto, con gran generosidad.

P.: Y no hay motivo de queja ni razones para pensar que su fuerte magnitud pueda considerarse un exceso perjudicial.

G.G.: A esta altura, inversores y autoridades son socios del proceso. No hay conflicto de intereses.

P.: Existe, sin embargo, una referencia a la suba de los precios de la energía y de otras materias primas. Aquí intuyo hay una piedra en el zapato.

G.G.: Muy pequeña. Que todavía no estorba. Hasta diría que es bienvenida, ya que confirma el repunte de la actividad económica.

P.: Es una arenilla, pero podría convertirse en un cálculo molesto.

G.G.: Seguro. Será una referencia obligada, en próximos comunicados, si las cosas van bien y la mejora no descarrila.

P.: En cuyo caso, lo que la Fed desmiente hoy -las chances de un endurecimiento de tasas- puede sobrevenir mañana.

G.G.: No lo creo. Basta echar un vistazo a la cocina -digamos a la trastienda del sistema financiero- y se dará cuenta de que el timón de la política monetaria estará amarrado a este rumbo por un tiempo prolongado. No cambiará de curso de la noche a la mañana. Y Bernanke -quien conoce bien el paño- tiene mandato firme hasta fines de enero próximo.

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