7 de marzo 2013 - 00:00

Diálogos en Wall Street

CON EL DOW JONES ENCARAMADO EN LA CIMA ABSOLUTA, HABLAMOS CON GORDON GEKKO, NUESTRO HOMBRE EN WALL STREET, PARA ACTUALIZAR SUS PUNTOS DE VISTA. LA APUESTA AL QUIEBRE DE LOS RÉCORDS YA PAGÓ CON CRECES. ¿QUÉ VIENE AHORA?

Periodista: Wall Street cumplió su cometido. El Dow Jones barrió el récord histórico, el techo de 2007. Le alcanzaron tres ruedas para finiquitar los deberes que tenía agendados para todo marzo. ¿Y ahora qué?

Gordon Gekko:
Ahora toca que el índice S&P 500 repita la faena. Le falta ascender una pared del 1,5% para igualar su máximo precrisis.

P.: No parece una tarea demasiado exigente.

G.G.: Dado el envión que traemos de arrastre, no lo parece. Y no hay prisa, pero la continuidad del rally precisa sí o sí sellar esa confirmación.

P.: Queda todo marzo por delante. Y la amenaza del "sell in May" está todavía muy lejos en el calendario. La impresión que uno tiene es que se abre un recorrido alcista muy importante.

G.G.:
Haberlo dicho una semana atrás cuando el número de pesimistas se elevó de golpe. Es mejor no dejarse influir por impresiones del momento porque, cuando son tan violentas, se corre el riesgo de correr siempre a trasmano.

P.: De acuerdo. Pero el terreno luce despejado de obstáculos.

G.G.:
Nunca se sabe de dónde surgirá el próximo dolor de cabeza. Lo bueno de la coyuntura es que ya hemos ensayado con una variedad de dolencias -las minutas, las elecciones italianas, el "sequester" del gasto público- y el cuerpo responde con una gran tolerancia.

P.: La última evidencia fueron las medidas de China para moderar la fiebre de su mercado inmobiliario. Fue una estocada imprevista, pero el susto en los mercados duró poco y nada.

G.G.:
Al lado de los otros temas en danza, diría que fue apenas un rasguño lateral, muy de costado. Entienda que a la Bolsa la ayuda mucho la estacionalidad favorable. Cuando surge un imprevisto, es inevitable que irrumpa la duda: ¿qué hacer? Los árboles no crecen hasta el cielo. Las carteras están ganando buen dinero. Los precios de salida son atractivos, estaban fuera del radar poco tiempo atrás. ¿Por qué no dar las hurras y hacer caja?

P.: ¿Por qué no lo hace? El refrán aconseja elegir pájaro en mano...

G.G.: El inversor se pregunta, ¿qué harán los demás? A principios de marzo, y con un rally lanzado, que además se ajusta al milímetro al patrón estacional, lo lógico es que decida dejar las ganancias correr. La espada de Damocles es la maldición de mayo. Bajo esa óptica, es temprano para dar el paso al costado.

P.: Se habla ya de un Dow Jones de 15 mil puntos. ¿Es una exageración?

G.G.:
Dicho hoy, en caliente, es un exabrupto. ¿Sin escalas? No hay autonomía para llegar tan lejos con la pierna alcista que comenzó a mediados de noviembre, cuando arrancó con el impulso que le dio la proximidad del "Efecto Acción de Gracias". Estamos "largos" de tiempo, pero medio cortos de "carretel". El Dow Jones ya subió más del 13% desde entonces.

P.: Lo cito a usted: "Nunca se sabe".

G.G.: Sería una escalada del 19%. No es común. Ni lo espero. No sin una corrección intermedia, que imprima una pausa, y que nos llevaría, a esta altura, a las cercanías de mayo. Y nunca es fácil atravesar la espesura del "sell in May". Menos cuando se arrastra una suba de dos dígitos en un mundo que crece, nominalmente, no más del 4% o del 5% al año.

P.: ¿Lo interpreto bien? Llegar a los 15 mil puntos se va a llegar, pero no cree que suceda antes de fin de año.

G.G.:
Eso es lo que pienso.

P.: Eso fue una burbuja. Nos esperaba el despeñadero de la recesión, y la crisis financiera y el Dow Jones no supo verlos.

G.G.:
El que se quema con leche ve una vaca y llora. El Dow Jones avanza, pero con más cuidado.

P.: Aun así, ya hay quienes hablan de que se está inflando otra burbuja.

G.G.:
¿En la Bolsa? Puede ser un chicle globo. El rally post-Lehman lleva ya cuatro años. Y siempre ha existido la acusación de no tener más asidero que el inflador de la Fed. Ahora bien: examine los tres sectores claves en la crisis, vivienda, bancos y autos, y la mejoría es real.

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