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Dicen en el campo...
... que tras el feriado del 9 de Julio, mientras algunos comentaban los dichos de Cristina de Kirchner en Tucumán, nuevamente retando a los productores (parece que no le habían pasado información sobre la conferencia de prensa del lunes en la que todos se comprometieron a que aparezca el trigo, la harina y el precio del pan baje a $ 10 el kilo), otros trataban de descifrar lo que había querido decir el titular de la cámara de los molineros (FAIM), Diego Cifarelli, quien, además de no saber de dónde salió la oferta del cereal de los últimos días, ni qué calidad tiene, afirmó en una parte de su presentación que "éste es un año transversal", mientras que al ser consultado sobre la exportación, la alambicada respuesta fue: "Estamos en receso en ese tipo de trabajo". Mucho más directo y concreto, el presidente de los panaderos, José Álvarez, dijo: "Nosotros no compramos trigo, compramos harina. Si el precio de la bolsa baja, también va a bajar el pan". Y, al margen de que sea o no cierto, el hecho es que todos entendieron lo que quiso decir. La pregunta que muchos se hacen es: ¿cuánto aumentó la harina y cuánto el pan en los últimos meses? Y, en todo caso, lo peor de todo es que este escenario tan politizado está desalentando la siembra del cereal para la campaña que viene, que aun antes de todo esto ya era muy poco entusiasta con un área que apenas iba a superar en un 8% a la pasada, mientras ahora se estima que puede llegar a ser menor aún que la de entonces.
... que luego del feriado le tocó el turno a la Rural, que presentó formalmente la edición 127ª de la histórica muestra, que se realizará entre el 18 y el 30 de este mes. También ahí, el titular de la entidad, Luis Miguel Etchevehere, destacó: "Esto tiene mal olor", al referirse al tema del trigo, de la falta de reglamentación del prometido (hace meses) "fideicomiso" por el que se devolverían impuestos a los trigueros, y la aplicación de la Ley de Abastecimiento. "¿Se la van a aplicar a los propios socios?", preguntó el dirigente que sostuvo que la exportación compró cinco millones de toneladas (de trigo), la molinería tres millones más, y hay 500.000 toneladas para semilla. "Ahí está casi todo el trigo de la cosecha pasada de nueve millones de toneladas", dijo. Quedó flotando la pregunta sobre por qué, entonces, todas las escenas, los retos y las tensiones, si está tan clara la situación. Lo cierto es que hace meses el propio Gobierno autorizó exportaciones más allá de lo que hubiera debido, pero con el objeto de que le adelantaran las retenciones. El problema saltó ahora, pero nadie asume la responsabilidad por lo hecho. Pero allí, con tantos productores, también se escucharon muchos otros temas. "Y, ¿la localidad bonaerense de Tigre también va a estar?", preguntaron con mucha ironía, cuando se hizo el recuento de las provincias (o distintas localidades) que van a concurrir con stand. Todos recordaron cuando el propio Néstor Kirchner dio orden a las provincias de no concurrir a la muestra y varias tuvieron que deshacer lo que ya tenían hecho. Ahora, algo está cambiando, porque si bien no habrá presencia de organismos públicos (Agricultura, SENASA, etc.), varias provincias con gobernadores del PJ van a estar presentes, tal el caso de Buenos Aires (Daniel Scioli), Córdoba (José Manuel de la Sota), entre otras. En el cóctel posterior, los temas fueron más variados aún, desde el creciente precio del combustible, a u$s 1 por litro, lo que saca de competitividad a cada vez más actividades y que pesa en forma especial en el "costo argentino", hasta la falta de definición sobre la vacante de Agregado Agrícola en la Unión Europea. Para los empresarios, el tema es estratégico ya que no hay allí quien negocie por la Argentina, entre otras cosas, temas tales como la Cuota 481, que ya logró Uruguay, de carne vacuna de feed lot a precios tan altos como los de la misma Hilton. También se recordó que sigue pendiente la reapertura de las cuotas de 26.000 toneladas de carne para los Estados Unidos. Y alguno, recién llegado de la Rural de Asunción, Paraguay, que fue el fin de semana pasado, comentó la diferencia creciente con el vecino del norte. Allí, hasta los uruguayos ya parecen haber comprado más de un millón de hectáreas y son tantos los brasileños que producen y tienen campos allí que para identificarlos los llaman "brasiguayos". Con bastante envidia (sana) se comentaba la imponente exposición de maquinaria de última generación que en la Argentina (prohibición de importación mediante) sólo se ve en fotos .


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