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Dilema de Pampuro: convocar a su propio bloque en el Senado
• Debe ejecutar una orden firmada por Cobos.
• Alarma en un kirchnerismo acéfalo.
• Pichetto desconfía
José Pampuro, Julio Cobos, Miguel Pichetto, Carlos Reutemann
¿Será capaz Pampuro de denunciar a través de los medios de comunicación, donde para el matrimonio presidencial anida una oscura usina de conspiraciones, a sus compañeros de bloque y a sí mismo? ¿Se autoconvocará a sesionar el presidente provisional del Senado a través de una solicitada ordenada por Cobos? Sólo Pampuro tiene la respuesta aunque anoche el ex ministro de Defensa de Néstor Kirchner dejó trascender un perturbador mensaje para la desolada Casa Rosada: «Estando a cargo del Senado, de acuerdo con mis atribuciones, no tengo otra opción que aplicar el decreto firmado por Cobos».
Con Cristina y Néstor Kirchner de gira en Washington, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quedó a cargo de la supervisión política y de gestión en la Casa Rosada. El funcionario deberá controlar los movimientos de la oposición en una semana clave del Congreso. En la Cámara de Diputados está convocada para mañana una sesión especial para derogar el DNU 298/10 que autoriza el pago de deuda con reservas del BCRA y un día después radicales, socialistas, cívicos y peronistas disidentes insistirán con la coparticipación del impuesto al cheque en el Senado. Todo en ausencia de la Presidente y del diputado Kirchner.
Pampuro está tercero en la línea de sucesión del poder, detrás de Cristina de Kirchner y de Cobos. Pero viene emitiendo señales de un paulatino alejamiento de la Casa Rosada: admite públicamente que el ex presidente Kirchner no le atiende el teléfono, se deja fotografiar junto a Daniel Scioli en la Exposición Rural de Palermo y hasta rechaza la doctrina kirchnerista sobre la existencia de una corporación judicial empecinada en desestabilizar al Gobierno.
Para completar la pirueta, el dirigente de Lanús elogia a Cobos como potencial candidato a presidente para 2011. El radical mendocino, que no termina de renunciar al experimento concertador que lo llevó a convertirse en titular del Senado, insiste en la necesidad de integrar al peronismo disidente a su futuro gabinete de gobierno y señala a Pampuro como un candidato a uno de los principales ministerios del Poder Ejecutivo, la oferta también alcanza al santafesino Carlos Reutemann.
Anoche, el jefe de los senadores kirchneristas, Miguel Pichetto, consideraba a Pampuro incapaz de traicionar a su bancada y utilizar una resolución de Cobos para denunciar en los medios a los legisladores oficialistas que se niegan a dar quórum. «El quórum es una herramienta parlamentaria y nadie me puede obligar a habilitar una sesión para votar un proyecto que va a desfinanciar en 10 mil millones de pesos el Gobierno del que formo parte», fue el mensaje que envió el senador rionegrino, uno de los principales detractores de la Concertación Plural que llevó a Cobos a la fórmula presidencial.
La última vez que Pampuro y Kirchner se vieron las caras fue el 29 de marzo durante el almuerzo en Olivos con gobernadores oficialistas. El trato fue amable y coloquial con la presidente Kirchner. Pero con el diputado Kirchner apenas cruzaron palabras. Fue en esa misma comida donde el matrimonio arengó a los gobernadores, y por transitividad a sus senadores en el Congreso, para evitar que la oposición coparticipe en el Senado los fondos que se recaudan con el impuesto al cheque. La jefa de Estado llegó a prometer que ella misma lo derogaría con tal de evitar traiciones en la Cámara alta. Pampuro fue testigo directo de esa operación y ahora se enfrenta con el dilema de tener que convocarse a sí mismo, y al resto de la bancada que comanda Pichetto, a una sesión donde el principal objetivo de la oposición será coparticipar el impuesto al cheque.
Será una prueba también para Aníbal Fernández quien, ante la ausencia del matrimonio presidencial, ejercerá hasta la sesión del próximo miércoles como máximo jefe político del oficialismo. Será el jefe de Gabinete quien tendrá el desafío de frenar la publicación de solicitadas en los diarios, a cargo de Pampuro, con los nombres de los senadores kirchneristas que no dan quórum.
Pichetto, indirectamente y sin nombrarlo, también ejerció presión el fin de semana sobre Pampuro. Calificó de «fascistoide» el decreto parlamentario de Cobos quo ordena la citación de los senadores ausentes a través de los diarios y también rechazó el descuento del 20 por ciento de sus dietas en caso de negarse a sesionar. «Cobos no ayuda a encontrar caminos de diálogo sino trabar al Gobierno y producir una lesión, afectarlo», se quejó el jefe del Frente para la Victoria en el Senado.
«Lo que hay que hacer acá es hablar y Cobos debería ser el articulador del diálogo. ¿Quien más que él?», se interrogó Pichetto. Por ahora, el canal de diálogo más fluido de Cobos en el Senado apunta a Pampuro.

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