Monteiro es senador del conservador Partido Laborista Brasileño (PTB) y dirigió la Confederación Nacional de la Industria (CNI), la más importante patronal del sector, entre 2002 y 2010.
El nuevo ministro sucederá a Mauro Borges, que permanecerá durante la transición hacia el segundo mandato de Rousseff, que empezará el 1 de enero.
Este es el cuarto nombramiento realizado por Rousseff para su segundo mandato, después de que la semana pasada ratificara en el cargo al presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, y anunciara los nuevos ministros de Hacienda, Joaquim Levy, y Planificación, Nelson Barbosa. Ese trío es considerado garantía de una gestión moderada y del agrado de los mercados financieros, por lo que el nombre de Monteiro suma apoyo en esos sectores.
Este, de 61 años, también presidió la patronal industrial del estado de Pernambuco (noreste) entre 1994 y 2004 y la patronal de industrias metalúrgicas, mecánicas y de materiales eléctricos de esa región. En las elecciones del pasado octubre, Monteiro se presentó a la gobernación de Pernambuco, pero perdió ante Paulo Câmara, del Partido Socialista Brasileño (PSB). El nuevo ministro tendrá la labor de recuperar a la industria brasileña, uno de los sectores más golpeados de la crisis, además de dar nuevo impulso a las exportaciones.
La industria se contrajo un 1,5% en el tercer trimestre de este año, pero mejoró un 1,7% con respecto al segundo trimestre. En tanto, la balanza comercial brasileña acumuló un déficit de 4.221 millones de dólares entre enero y noviembre, según datos oficiales divulgados ayer. Dicho desbalance es casi 16 veces superior al del año pasado.
Monteiro dijo que entre sus objetivos principales estará una política de comercio exterior "más activa, con ampliación de acuerdos comerciales y mayor inserción en las cadenas globales de valor".
Brasil debe buscar firmar acuerdos comerciales, como el pacto que está en negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea, para expandir las exportaciones y revertir la declinación de las exportaciones de manufacturas, indicó.
El empresario afirmó ayer que uno de sus objetivos será lograr mayor competitividad para que los productos brasileños puedan tener más relevancia en el mercado internacional. En ese contexto, previó que habrá un "realineamiento" en la tasa de cambio y vinculó la valorización del real con la pérdida de competitividad de la industria en la última década.
Monteiro citó a sus futuros colegas Joaquim Levy y Nelson Barbosa como parte de un "reequilibrio macroeconómico" para lograr la "confianza de los agentes económicos y el aumento del crecimiento y de la inversión".
| Agencias EFE, AFP y Reuters, y Ámbito Financiero |


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