16 de febrero 2010 - 00:00

Diputados anticipa ya sesión especial de rechazo al DNU

Cristina de Kirchner presidió un acto en el Lago Argentino, en El Calafate. El 1 de marzo deberá asistir al Congreso para abrir las sesiones ordinarias.
Cristina de Kirchner presidió un acto en el Lago Argentino, en El Calafate. El 1 de marzo deberá asistir al Congreso para abrir las sesiones ordinarias.
Cristina de Kirchner tendrá una amarga bienvenida en el Congreso. Apenas un día después de su discurso inaugural de las sesiones ordinarias, la oposición buscará anticipar en la Cámara de Diputados el rechazo al DNU que crea el Fondo del Bicentenario.

La Presidente dejará abierto el período ordinario de sesiones el lunes 1 de marzo ante un Congreso que por primera vez en la era kirchnerista le será adverso en ambas Cámaras. Para el día siguiente, el martes 2 de marzo, los bloques opositores preparan una sesión especial para rechazar el decreto de necesidad y urgencia 2010/09 que habilita al Poder Ejecutivo a disponer de u$s 6.569 millones para el pago de deuda. El objetivo es presionar al Senado para que el DNU llegue a la Cámara alta con el rechazo firme de la Cámara de Diputados.

«Ya tenemos 129 votos seguros para rechazar el DNU del Fondo del Bicentenario, de eso no haya dudas», explicó ayer a este diario el diputado Oscar Aguad, titular del bloque UCR. Hoy habrá una reunión informal de los jefes de las bancadas opositoras
encabezada por Aguad junto al macrista Federico Pinedo, la cívica Elisa Carrió, el peronista disidente Felipe Solá y los legisladores de centroizquierda Fernando Pino Solanas, Eduardo Macaluse y Martín Sabbatella.

«Tenemos que ajustar posiciones con la centroizquierda, por ahora el único acuerdo es para rechazar el decreto del Fondo del Bicentenario», anticipó Aguad sobre la cumbre opositora de esta tarde en el Congreso. Mientras el jefe de los senadores kirchneristas, Miguel Pichetto, asegura que la Casa Rosada no está trabajando en una ley que suplante el DNU 2010/09, en la oposición ya exploran una tercera vía para superar el conflicto por el uso de reservas del Banco Central.

En voz baja, los popes antikirchneristas estudian la posibilidad de proponerle al Poder Ejecutivo que deje sin efecto el decreto de necesidad y urgencia original sobre el Fondo del Bicentenario y que emita uno nuevo. En ese nuevo DNU debería pulirse la redacción para evitar que los fondos buitre puedan embargar las reservas del BCRA, limitar explícitamente el uso de esos fondos al pago de deuda con bonistas y definir qué porción de esos recursos podría ser destinada a cubrir parte del déficit de u$s 2.100 millones de las provincias, el principal reclamo silencioso de los gobernadores.

El amague opositor de autoconvocar al Congreso durante el receso legislativo nunca logró concretarse. En medio de la guerra intrapoderes que desató la remoción de Martín Redrado, una sesión del Congreso fuera del período de sesiones, tachada de ilegal por el Gobierno, sólo hubiese aportado una mayor judicialización del conflicto. Pero a partir del 1 de marzo, con el inicio de las sesiones ordinarias, la UCR, PRO, Coalición Cívica y el peronismo disidente sólo deberán reunir la firma de 10 diputados para forzar a Eduardo Fellner a convocar a una sesión especial.

Extremismo

Antes, los bloques opositores deberán aunar criterios y definir el tenor de la embestida contra el kirchnerismo. Los más extremistas sugieren, incluso, engramparle al Gobierno la ley de contrarreforma del Consejo de la Magistratura en la primera sesión especial del año. Ricardo Alfonsín y la cívica Marcela Rodríguez ya tiene listos sus proyectos para volver a la composición original de 20 miembros presididos por el titular de la Corte Suprema de Justicia.

Para bloquear la puesta en marcha del Fondo del Bicentenario, la oposición también amenazó ayer con apelar a la Justicia si es que el DNU 2010/09 es aprobado en el Senado tras un eventual rechazo en Diputados. «Si el DNU que creó el Fondo del Bicentenario fuera ratificado por una sola Cámara, no dudaremos en recurrir a la Justicia para solicitar que se lo declare inválido. La Ley 26.122 no dispone que un DNU pueda ser ratificado con el voto positivo de una sola de las Cámaras», advirtió la macrista Laura Alonso.

Desde el oficialismo, Agustín Rossi apela a eufemismos para admitir lo inevitable, una derrota en Diputados. «Tenemos que seguir trabajando, pero estamos sólo siete votos por debajo de la oposición», reconoció el jefe de los diputados kirchneristas, quien revista sólo 84 legisladores incondicionales sobre un total de 257.

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