18 de julio 2011 - 00:00

Diputados: cae sesión por cenizas hasta nuevo aviso

Sin quórum. La Cámara de Diputados no sesiona desde el 1 de junio, cuando se aprobó la ley antitabaco.
Sin quórum. La Cámara de Diputados no sesiona desde el 1 de junio, cuando se aprobó la ley antitabaco.
Una vez más, la Cámara de Diputados amaga con sesionar, los bloques opositores convocan a conferencias de prensa para denunciar la parálisis legislativa, acuerdan con el kirchnerismo fecha para retomar la actividad y, finalmente, vuelven a cancelar los planes. La máxima expresión de este paradojal descalabro parlamentario son las cenizas del volcán chileno Puyehue, que actúan simultáneamente como disparador para declarar la emergencia en la Patagonia argentina, pero también como excusa perfecta para justificar la ausencia de los diputados por la cancelación de vuelos. Existen, sin embargo, laberintos políticos más oscuros que explican la inactividad de la Cámara de Diputados desde el 1 de junio.

La cancelación de la sesión especial anunciada en conferencia de prensa la semana pasada por Ricardo Gil Lavedra (UCR), Federico Pinedo (PRO), Patricia Bullrich (Coalición Cívica) y Gustavo Ferrari (Peronismo Federal), luego de un pedido formulado al presidente de la Cámara, el peronista Eduardo Fellner, fue confirmada ayer a este diario por colaboradores de dos jefes de bloque. Agendada originalmente para este miércoles, la sesión se pospuso al menos hasta el miércoles 3 de agosto, aunque el pragmatismo electoral indica que el recinto no abrirá hasta después de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias del 14 del próximo mes. De confirmarse este escenario, sería un récord de inactividad de al menos 75 días consecutivos.

Elecciones

Tal vez, la cancelación de la sesión prevista para esta semana sea la más lógica de todas en términos de campaña. El próximo domingo habrá elecciones para elegir gobernador de Santa Fe y el jefe de la bancada kirchnerista, Agustín Rossi, defenderá las banderas de Cristina de Kirchner frente al Midachi Miguel del Sel. Hasta Mauricio Macri y el diputado presidencial Ricardo Alfonsín pasaron este fin de semana por esa provincia a apoyar a sus candidatos. La UCR integra allí el Frente Progresista que postula al socialista Antonio Bonfatti, quien espera capitalizar un triunfo el próximo domingo para la campaña presidencial de Hermes Binner.

A la elección santafesina se suma la cordobesa, del domingo 7 de agosto, una plaza donde el kirchnerismo deberá competir sin candidato propio luego del rechazo de José Manuel de la Sota a que le impongan las listas de legisladores. Pero más allá de la clásica ausencia de diputados dedicados a las campañas provinciales, este año se suma la sorda rebelión de varios caciques kirchneristas que fueron excluidos por Cristina de Kirchner a la hora de diseñar las candidaturas legislativas en cada distrito.

Desmotivados

La radical K transversal Silvia Vázquez ya se retobó públicamente frente a la gélida lapicera del secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y se consideró autoexcluida del Frente para la Victoria. Con menos escándalo, también condicionan su apoyo al bloque otros pesos pesados que dejarán sus bancas sin posibilidad de renovarlas, como Patricia Fadel, operadora del operador Juan Carlos Mazzón y, en tiempos de Néstor Kirchner, encargada de llamar uno por uno a los diputados oficialistas para garantizar el quórum en el recinto. Tampoco están dispuestos a prestar colaboración el tucumano Gerónimo Vargas Aignasse, verdugo del diploma de Luis Patti, quien por osar desafiar la hegemonía del mandamás de la AFA, Julio Grondona, también fue excluido de las listas. A ese resquebrajado mapa de desmotivados soldados kirchneristas se suman otros nombres como Octavio Argüello, delegado de Hugo Moyano en el bloque, y hasta el movedizo Juan José Álvarez.

A menos de una semana de haber sido pronunciadas, ya quedan añejas las declaraciones de Gil Lavedra, jefe del bloque UCR, sobre la cesión para declarar la emergencia por las cenizas: «Hay buena voluntad por parte del oficialismo porque es un tema que interesa al país». Pero no hay volcán ni desastre natural que pueda con la parálisis del Congreso. Declarar zona de desastre y de emergencia económica y social a varios departamentos de Río Negro y Neuquén por un año, tal cual lo hizo el Senado por unanimidad, puede seguir esperando en Diputados.

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