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Educación vs. turismo por más días de clases
«No hay cuestionamientos, sólo algunos aislados», enfatizó, en medio de las críticas de gremios docentes y de empresarios turísticos afectados por el inicio anticipado del ciclo lectivo.
«Nunca el sector turístico y hotelero fue tan pujante como en estos años», argumentó frente a este escenario el funcionario de Cristina de Kirchner, en el marco de su paso ayer por la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata.
Sileoni hizo referencia así a aquellos sectores -con epicentro en destinos veraniegos convocantes, como Mar del Plata- que alegan que el comienzo prematuro de clases vaciará de atractivo a la segunda quincena de febrero, con el consiguiente impacto negativo en la rentabilidad.
«Empezar las clases en febrero perjudica al turismo interno del país que, en definitiva, es un factor multiplicador de empleo y de producto bruto», aseguró días atrás Jesús Osorno, desde la Cámara de Hoteleros y Gastronómicos de La Feliz.
«Los 4 o 5 días que se corre el inicio de clases para nosotros económicamente son letales porque desarman lo que es la segunda quincena de febrero, que de por sí es más económica -un 30% respecto de enero- y que por eso mucha gente la aprovecha», coincidió el presidente del Colegio de Martilleros local, Miguel Ángel Donsini.
Los tironeos entre las aspiraciones de las carteras de Educación y el sector turístico amenazan con crecer.
Por caso, el ministro misionero, Luis Jacobo, no descartó utilizar parte de las vacaciones de invierno para alcanzar los 190 días de clases. «Hay que analizar el año entero; en julio las personas ya no lo usan para viajar», aseguró.
El funcionario del renovador Maurice Closs remarcó además la necesidad de tener en cuenta, a la hora de definir el calendario, «un sinnúmero de circunstancias como las condiciones de calor a la que se somete la provincia, ya que debemos garantizar el agua».
Por su parte, también los gremios de los maestros se resisten a un inicio anticipado de las clases. Por caso, varios sindicatos santiagueños del sector pedirán que las clases comiencen el 1 de marzo.
Mientras tanto, los ministros de Educación de las provincias intentan trabajosamente armar un calendario escolar para el año entrante que permita cumplir con el dictado de los 190 días de clase.
De hecho, ya en Salta el Gobierno del justicialista Juan Manuel Urtubey adelantó que aplicará la estrategia de manera escalonada y que el año que viene habrá 187 jornadas de aulas abiertas en el distrito norteño.
Según lo confirmado por la ministra de Educación local, Adriana López Figueroa, el ciclo se extenderá entre el 27 de febrero y el 14 de diciembre, luego de un análisis que incluyó la revisión del ramillete de feriados y asuetos locales.
Por su parte, no descarta seguir un camino similar San Juan.
«Estamos pensando en hacerlo de forma escalonada», afirmó su par cuyana, Cristina Díaz, además de remarcar que «tener más días de clases sólo sirve si se complementa con otras cosas que se está haciendo, como construir escuelas, entregar material didáctico y la Asignación Universal por Hijo».
La definición del calendario 2012 se da de la mano del fuerte rechazo a la extensión de las clases por parte de gremios de maestros del interior.
Para evitar una andanada de paros, los funcionarios avanzan en conversaciones con los dirigentes para consensuar las características del ciclo lectivo 2012. En esa línea, por caso, ayer el ministro educativo de Chaco recibió a los gremios docentes locales.


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