"Quiero ser claro: no es nuestra política o nuestra intención la de promover la inestabilidad en Venezuela o avalar soluciones a los problemas políticos de Venezuela que son acordes con su propio sistema legal", aseguró el subsecretario adjunto para América del Sur y Cuba del Departamento de Estado, Alex Lee, ante los miembros del Subcomité para el Hemisferio Occidental del Senado. El funcionario sostuvo que Obama "no busca la caída del Gobierno venezolano ni trata de sabotear la economía venezolana" y resaltó que Estados Unidos continúa "siendo el mayor socio comercial de Venezuela".
"El presidente Maduro expresó públicamente el deseo de mejorar nuestra relación bilateral y estamos abiertos al diálogo; mantenemos las relaciones diplomáticas y damos la bienvenida a las conversaciones y el debate", agregó Lee.
El subsecretario respondió afirmativamente cuando la senadora Barbara Boxer (demócrata por California) quiso saber si Obama tendrá a Venezuela entre las prioridades de su agenda para la Cumbre de las Américas que se celebrará el 10 y el 11 de abril en la capital panameña.
Asimismo, el diplomático opinó que las elecciones para renovar la totalidad del Parlamento unicameral de Venezuela -que deben realizarse este año pero aún no fueron convocadas- "representan una oportunidad" porque "unos resultados creíbles podrían reducir las tensiones" en el país.
"Hemos instado a los socios regionales a alentar a Venezuela a aceptar una misión de observación electoral internacional sólida; ahora es el momento, para la región, de colaborar juntos para ayudar a Venezuela a trabajar por una solución democrática a los desafíos que enfrenta", subrayó Lee.
En ese marco, Maduro publicó en el diario neoyorquino The New York Times una carta dirigida a Obama, en la que le reclamó que "cesen las acciones hostiles del Gobierno de los EE.UU. contra el pueblo y la democracia en Venezuela", así como que "derogue la orden ejecutiva que declara a Venezuela como una amenaza" para la seguridad norteamericana y "que se suspendan las injuriantes y pretendidas sanciones contra honorables funcionarios venezolanos".
En la nota, divulgada en español por su cancillería, Maduro calificó como "acto desproporcionado" al decreto del 9 de este mes, en el que Obama declaró a Venezuela como "amenaza inusual y extraordinaria" para su seguridad nacional e impuso sanciones económicas y migratorias a siete funcionarios venezolanos a los que acusa de haber violado derechos humanos.
Obama, "sin autoridad para intervenir en nuestros asuntos internos, de forma unilateral inició una serie de sanciones contra funcionarios venezolanos y abrió la compuerta para continuar con este tipo de sanciones", sostuvo Maduro. "Nunca antes en la historia de nuestras naciones un presidente estadounidense intentó gobernar por decreto a los venezolanos", dijo Maduro y agregó que la decisión de Obama representa "una orden tiránica e imperial" que recuerda "los días más oscuros de las relaciones de los Estados Unidos con América Latina y el Caribe". "Las relaciones entre nuestros pueblos siempre han sido de paz y respeto", aseguró Maduro, y añadió que, a través del suministro de combustible subsidiado a comunidades de bajos ingresos de EE.UU., Venezuela "ha mostrado cómo la solidaridad puede construir alianzas poderosas tras fronteras".
| Agencias DPA, AFP, Reuters, ANSA y EFE |


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