Washington - Varios datos de la economía norteamericana se conocieron ayer y todos dejaron un sabor amargo a los analistas. Por un lado, el Departamento de Trabajo difundió que los nuevos pedidos de subsidio por desempleo subieron en la última semana, fortaleciendo la hipótesis de que la Fed inyectará más dinero en la economía y manteniendo la presión sobre los demócratas de cara a los comicios legislativos del 2 de noviembre. Por otro lado, el índice de precios de productor aumentó un 0,4% en septiembre (el doble de lo estimado) debido principalmente a los precios más altos de la carne y del gas natural, según informó el Departamento de Trabajo. La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de alimentos y energía, fue del 0,1% el mes pasado. Hoy se conocerá el índice de precios al consumo (IPC), lo que dará una mejor idea de la inflación. También se conoció que las importaciones en niveles récord desde China hicieron que el déficit comercial de Estados Unidos se ampliara más que lo esperado en agosto.
En cuanto a la desocupación, las solicitudes del subsidio por desempleo aumentaron más que lo esperado, a 462.000, en la semana terminada el 9 de octubre.
Los economistas esperaban que las solicitudes llegaran a 445.000. El número de desempleados que siguen recibiendo ayuda por desempleo cayó en 112.000 a 4,399 millones en la semana terminada el 2 de octubre, el menor nivel desde noviembre de 2008.
Por su parte, el déficit mensual del comercio de EE.UU. trepó un 8,8%, a 46.350 millones de dólares en agosto, impulsado por un nivel récord en las importaciones desde China que llevó al déficit comercial frente a Pekín a un nuevo récord de 28.000 millones de dólares, dijo el Departamento de Comercio.
Agencia Reuters
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