A un día de la tragedia, la Policía no es capaz de dar un número preciso, tras la violenta explosión que devastó la localidad de West, cerca de Dallas. Trabajadores de los servicios de emergencias hablaban anoche de entre 60 y 70 víctimas y hasta 180 heridos. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que ayer asistió en Boston a una ceremonia de homenaje a las víctimas del atentado terrorista del lunes, brindó todo su apoyo a Texas.
| Agencia DPA |


Dejá tu comentario