26 de abril 2016 - 00:00

EE.UU. le declaró la ciberguerra al Estado Islámico

 Washington - Estados Unidos abrió un nuevo frente en la lucha contra Estado Islámico: puso en marcha la "ciberguerra", es decir, el bloqueo de la red de comunicaciones del autocalificado Califato, hasta ahora uno de los puntos de fuerza de esa organización terrorista, reveló ayer el diario The New York Times.

Además de misiles, drones y más fuerzas militares destinadas a operaciones especiales, ahora despliegan "ciberbombas", como las llamó el subsecretario de Defensa estadounidense, Robert O. Work.

El objetivo de la inédita campaña es minar la capacidad de los yihadistas para difundir su propaganda, atraer y reclutar a nuevos miembros, permitir la circulación de las órdenes de los comandantes, la coordinación de ataques locales y en el exterior y controlar las operaciones cotidianas como el pago a los propios combatientes.

Hasta ahora, el Cyber Command, el brazo militar de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) creado hace seis años, se había concentrado especialmente en Rusia, China, Irán y Corea del Norte, países de donde provienen la mayor parte de los ataques cibernéticos a Estados Unidos, y nunca se habían conducido operaciones de este tipo contra la organización, que se ha expandido por Medio Oriente y el norte de África en tiempo récord.

De acuerdo con la fuente, fue el presidente estadounidense, Barack Obama, quien cuestionó al Pentágono por qué el arsenal de ciberarmas desarrollado -que demandó miles de millones de dólares- no era usado contra el grupo terrorista más letal del mundo.

Ahora se prepara, de acuerdo con la publicación, la puesta en marcha de una campaña conducida por un grupo de apenas nueve unidades. La nueva trinchera, por lo tanto, estará tras una computadora portátil.

Los esfuerzos comenzaron con una serie de "infiltraciones en la red de los militantes de EI para tomar nota de los hábitos on line de los comandantes", se explica en el rotativo. Uno de los planes es imitarlos o alterar sus mensajes para redireccionar a los combatientes hacia zonas más vulnerables a los ataques aéreos o propicios para las fuerzas terrestres locales.

Un dilema a resolver es cuándo atacar porque una vez que se lance el Estado Islámico bloqueará el canal de comunicación y probablemente será difícil individualizar o descifrar uno nuevo. "Es un equilibrio delicado", admitió la consejera de Seguridad de la Casa Blanca, Susan Rice.

"Deberemos tener los ojos abiertos sobre la actividad patrocinada por Rusia y China, pero ésta es una nueva misión, en la que deberemos balancear la recolección de información de valor y su interrupción", agregó. Se trata de un nuevo desafío contra una organización terrorista que, según Rice, "ha utilizado de modo extraordinario el ciberespacio" para reclutar gente, comunicarse a través de aplicaciones encriptadas y coordinar sus operaciones desde Siria hasta Europa.

Agencia ANSA

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