27 de febrero 2015 - 00:00

EE.UU.: primera deflación interanual desde 2009

Janet Yellen pretende una inflación anual en torno al 2% para subir los tipos de interés.
Janet Yellen pretende una inflación anual en torno al 2% para subir los tipos de interés.
 Washington - Los precios al consumidor de Estados Unidos anotaron en enero su mayor caída desde 2008, arrastrados por el costo de los combustibles. La baja podría ofrecer a una cauta Reserva Federal más espacio para aplazar un alza de las tasas de interés.

El Departamento de Trabajo informó que su índice de precios al consumidor cedió un 0,7% el mes pasado, su declive más importante en casi siete años, tras un repliegue del 0,3% en diciembre. En los 12 meses a enero, el IPC retrocedió un 0,1%, el primer descenso desde octubre de 2009 y una brusca desaceleración en comparación con el avance de un 0,8% a diciembre.

Los responsables de la Fed desde hace tiempo ven la caída de la inflación, presionada por la baja de la energía, como un fenómeno transitorio. El banco central estadounidense tiene una meta de inflación de un 2%. La presidenta de la entidad, Janet Yellen, dijo a los legisladores esta semana que el comité de política monetaria del banco central "debe estar razonablemente confiado en que a mediano plazo la inflación subirá hacia su objetivo de un 2%" antes de comenzar a elevar las tasas de interés.

No obstante, la banquera admitió que, debido a la mejora de la economía en general, cada vez está más cerca del primer ajuste de los tipos de interés, que se encuentran entre el 0% y el 0,25% desde el año 2008. Las dos próximas reuniones del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Fed están previstas para mediados de marzo y finales de abril, lo que sitúa el encuentro de junio en el centro de la atención de mercados y analistas.

"Pasará algún tiempo hasta que la Fed tenga la confirmación necesaria de que la inflación volverá al objetivo en el mediano plazo y nosotros continuamos viendo a septiembre como el punto de inicio más natural para el despegue de las tasas", dijo Millan Mulraine, economista de TD Securities en Nueva York.

Los funcionarios podrían sentirse más cómodos con el dato de un avance marginal de las presiones de los precios subyacentes. El llamado IPC subyacente, que descarta los costos de alimentos y energía, creció un 0,2% en enero, luego de subir un 0,1% en diciembre. Sin embargo, diversos economistas creen que los efectos de los precios más bajos de la energía y el dólar fuerte todavía no llegaron del todo al IPC estructural, lo que podría anticipar lecturas limitadas en los próximos meses.

Por otro lado, una menor demanda global y el aumento de la producción del shale en Estados Unidos provocaron un exceso de suministro de petróleo, lo que a su vez causó un derrumbe de los precios. Los valores domésticos de la gasolina se desplomaron un 18,7% en enero, la mayor baja desde diciembre de 2008, tras descender un 9,2% en diciembre. Los costos de la gasolina ahora han caído por siete meses consecutivos.

Ayer, el Departamento de Comercio divulgó también el informe correspondiente a enero de los pedidos de bienes duraderos a las fábricas del país, que aumentaron un 2,8% y mostraron así signos de recuperación tras el deterioro de los meses previos. Además, el Gobierno divulgará hoy su segundo cálculo sobre la evolución del producto en el último trimestre de 2014.

Agencias Reuters y EFE

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