• FUE CITADO PARA EL 7 DE DICIEMBRE POR EL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA ACUSADO POR MAL DESEMPEÑO. Primer paso para eventual juicio político (basado en el cierre a la denuncia de Nisman) alteró ánimos en Comodoro Py. Magistrados y “Superliga” se resisten a aprobar movida con sello de Carrió y la UCR.
Daniel Rafecas
El Gobierno aprovechó el envión obtenido a partir de la destitución -tras un expeditivo juicio político- del camarista Eduardo Freiler, y se embarcó en el intento de replicar esa misma fórmula contra otro de los jueces federales de Comodoro Py, Daniel Rafecas. Apuntado principalmente por haber desestimado en dos oportunidades por inexistencia de delito la denuncia planteada por el fallecido fiscal Alberto Nisman, el proceso presentará otras complejidades para cumplir su objetivo, aunque ayer, la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura disparó una citación contra el magistrado para el próximo 7 de diciembre, equivalente a una indagatoria, acusado de mal desempeño de sus funciones.
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El inicio del procedimiento disciplinario tuvo muy mala recepción entre los jueces federales, que mascullaron bronca contra la Casa Rosada. En lo conceptual, implica que un juez pueda ser expulsado por el contenido de sus sentencias, algo que a pesar de haber estado siempre presente en el origen de los juicios políticos, sienta (al ser tan explícito) un precedente que desagrada a los magistrados de la "Superliga". Rafecas tuvo la precaución de sacar su carnet como miembro de la Asociación de Jueces Federales (AJuFe), nacida como polo de poder y a modo de blindaje de avatares políticos que los jueces personifican en la alidada de Cambiemos, Elisa Carrió. La diputada es una de las denunciantes de Rafecas, quien consolidó un frente en su contra que involucra por viejas facturas a la UCR y sus representantes en el Consejo: no le perdonan haber sentado en el banquillo de los acusados al expresidente Fernando De la Rúa por la causa de los sobornos en el Senado. En la reunión de ayer, dos jueces anticiparon su rechazo a dar el primer paso contra el magistrado a cargo del Juzgado Federal N°3. Los consejeros Luis María Cabral y Leónidas Moldes se expresaron en contrario a firmar la decisión de convocarlo por el denominado artículo 20. Cabral no acompañó el dictamen principal basado en el caso Nisman, pero sí avaló que se evalúe alguna sanción por declaraciones periodísticas que hizo Rafecas enumerando posibles apoyos para resistir en su cargo (presunta falta de decoro), y un expediente con la denuncia del diputado del PRO Waldo Wolff, quien afirma que el juez lo amenazó telefónicamente y que le adelantó a él y a otros dirigentes comunitarios de la DAIA que rechazaría reabrir la denuncia por encubrimiento contra Cristina de Kirchner.
Se lo acusa, en los papeles, de "favorecer a los más altos funcionarios públicos de ese momento". Desde el oficialismo deslizan que tienen una carta ganadora: Supuestas comunicaciones entre el juez y la Casa Rosada antes de que el 26 de febrero de 2015 dispusiera el cierre de la denuncia de Nisman. La molestia entre los federales no es solo por el caso de "El Príncipe" como apodan socarronamente a Rafecas-, sino por el temor de que el Gobierno le tome el gusto a aplicar la borratina usufructuando la mala imagen pública de los tribunales más politizados del país. Destacan además que el magistrado no trajo disgustos a la administración Cambiemos. Desechó varias denuncias con las que el kirchnerismo había logrado una primera tanda de imputados macristas. Memorándum con Qatar, emisión de Lebac y la maniobra para ocupar un lugar en la Magistratura fueron desestimadas por el magistrado, que no encontró delito pese a fiscales que habían pedido avanzar con las investigaciones.
Por si fuera poco, desde el Consejo preparan más metralla. Preparan como causales la supuesta adulteración de libros contables de la causa Hotesur mientras estaba a su cargo y la reciente denuncia del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires por retrasos en el trámite de causas por corrupción. La primera, también a cargo del radical Ángel Rozas busca la declaración del fiscal federal Carlos Stornelli para avanzar. Todavía están en etapa de recolección de pruebas pero ambas apuntan a Rafecas. Desde Comodoro Py aguardarán el desarrollo del caso con un ojo puesto en el recambio de miembros que operará en el Consejo a partir del 10 de diciembre. La senadora kirchnerista María Virginia García será reemplazada y la puja estará en qué sector del PJ se queda con ese sillón que se descarta que no será para un K. Para el caso Rafecas, además de Rozas y Cabral, votaron a favor de citarlo los consejeros Gustavo Valdés (renunciante y próximo a ser sustituido por Mario Negri), Miguel Piedecasas (abogado), Pablo Tonelli (PRO) y Jorge Candis (académico). Por la contraria votó el juez Moldes. El peronista Mario Pais estuvo ausente, con aviso.
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