1 de junio 2016 - 00:00

El aislamiento como último recurso

¿Qué es la Carta Democrática?

Es un instrumento jurídico para la preservación de la institucionalidad democrática del que se dotaron los Estados miembros de la OEA por unanimidad hace 15 años. Tiene 28 puntos y queda recogida en un pequeño libro azul tamaño bolsillo que se vio más que nunca estas últimas semanas en los pasillos de la sede de la OEA en Washington.

¿Hay precedentes de su aplicación?

Las pocas ocasiones en las que se recurrió a la Carta fue porque el propio Estado lo había solicitado (artículo 17) o porque un grupo de miembros ofreció ayuda a un tercero y éste la aceptó (artículo 18). El único caso en el que la autorización del Gobierno legítimo no era posible y en el que se aplicó la Carta hasta su última consecuencia, la suspensión de la OEA, fue tras el golpe de Estado en Honduras de 2009, al producirse una "ruptura del orden democrático" (artículo 19).

¿Por qué se creó la Carta?

La Carta fue aprobada en Lima "después del Gobierno autocrático de Alberto Fujimori en la década de los 90. La idea era hacer la Carta relevante en situaciones como la de Perú, donde el problema no era una amenaza al Estado, sino un régimen que violó el orden constitucional y minó las normas democráticas", según explicó Michael Shifter, presidente del centro de estudios Diálogo Interamericano.

¿Por qué se dice que Almagro "activa" o "invoca" la Carta?

Almagro se ampara para actuar en el artículo 20 de la Carta, que autoriza al secretario general o a cualquier Estado miembro a pedir la convocatoria inmediata del Consejo Permanente cuando en un país de la organización "se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático". Con esta "invocación" o "activación" de la Carta abre un proceso en el que serán los 34 Estados miembros los que decidan si, como él, consideran que se ha producido esa "alteración" y las medidas a tomar al respecto.

¿Cuáles son los pasos de ese proceso?

Almagro pidió convocar un consejo entre los días 10 y 20 de junio, donde se votará si existe la "alteración". Si considera que ése es el caso, el consejo puede aprobar distintas medidas, entre ellas las gestiones diplomáticas para "promover la normalización de la institucionalidad democrática". De fracasar éstas, o si el caso es urgente, el consejo puede convocar de inmediato una asamblea general extraordinaria, para lo cual son necesarios dos tercios de los votos de los embajadores. En esa asamblea, que puede volver a intentar las gestiones diplomáticas, dos tercios de los cancilleres pueden suspender la pertenencia del Estado en la organización si estiman que "se ha producido la ruptura del orden democrático".

¿Qué significa la suspensión de un país como estado miembro de la OEA?

En la práctica, la suspensión de un Estado miembro de la organización implica que el país deja de participar en todas las actividades del ente, así como en los programas del organismo, como los de anticorrupción, seguridad y promoción de derechos.

¿Almagro tiene apoyos para que prospere el proceso que inició?

La decisión de Almagro, el líder más atípico que ha tenido la OEA, es de carácter personal. Como él mismo ha dicho, no está contando si tiene o no los apoyos para dar este paso. Para él es una cuestión de principios. Sólo Estados Unidos denunció la crisis de Venezuela en la OEA, aunque un notable número de países comparte esa misma preocupación, como la Argentina. Venezuela cuenta con el respaldo incondicional de los países de la Alianza Bolivariana (ALBA), sobre todo Ecuador y Nicaragua, así como el de buena parte de los países del Caribe.

Agencias EFE y DPA

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