7 de marzo 2017 - 23:09

El arte es posible con la memoria del arte

LA MUESTRA DE FLORIDO ES UNA REFLEXIÓN SOBRE LAS MARCAS DE LA HISTORIA - “Amateur”, imaginativa exposición del argentino Estanislao Florido en las salitas de Osde, investiga las preocupaciones de los artistas en su relación con el pasado como materia bruta, y la condición atemporal de la creación.

Florido. Las formas de Estanislao Florido evocan de inmediato en el visitante el pasado artístico de Occidente, ya sea a través de cuerpos fragmentados (la Venus de Milo) o las transformaciones de Picasso.
Florido. Las formas de Estanislao Florido evocan de inmediato en el visitante el pasado artístico de Occidente, ya sea a través de cuerpos fragmentados (la Venus de Milo) o las transformaciones de Picasso.
En las "salitas" de la Fundación OSDE -espacios que ostentan la bella arquitectura de fines del siglo XIX de la vieja mueblería Maple- la "intervención" de Estanislao Florido se percibe como una muestra multidisciplinaria cuyo atractivo visual se suma a la intensidad del contenido. La exposición se titula "Amateur" y habla de los anhelos y preocupaciones que desvelan a los artistas. El espectador que se deje llevar por la imaginación acabará por descubrir, a través de la ficción de un relato, la condición atemporal del arte y el espesor que puede adquirir el tiempo que lo constituye. La prolongada existencia del arte y la brevedad de la vida humana quedan en evidencia al finalizar una narración donde lo real y lo fantástico se confunden.

Estanislao Florido escribe: "La instalación presupone el pasado como materia bruta en constante operación". Se refiere así a las imágenes extraídas durante un recorrido -obligatorio para todo artista- por los distintos escenarios de la historia del arte, desde Roma y París a Nueva York, gira que comienza por poner en evidencia el influjo que siempre han ejercido las "obras maestras".

La vida del "amateur" son los viajes. En un permanente ir y venir hacia el pasado, el protagonista dedica todos sus afanes a una búsqueda que le permitirá construir su propio presente. Así decide destruir su propia obra con la ilusión de crear algo nuevo, que no se parezca a nada y, despliega entretanto sus opiniones sobre el arte que descubre.

Al ingresar en la primer salita hay unas figuras femeninas de cerámica azul; una de ellas, con su pierna quebrada, trae el recuerdo de la Venus de Milo sin brazos. Allí está, en una pantalla, la imagen de "Les Demoiselles d'Avignon" componiéndose y descomponiéndose del mismo modo que la pintura se dibuja y desdibuja en la memoria. En la segunda sala aparece con un estilo contemporáneo una mujer peinándose. El gesto invita a evocar esos momentos de intimidad femenina -el baño, la toilette- ligados al impresionismo. Frente a las pantallas y dentro de la chimenea, unas pinturas enfrentan la imagen digital, e ilustran el salto en el tiempo.

La narración de Florido surge en 1907. "En Europa las vanguardias artísticas se estaban gestando y el cine ya daba indicios de constituirse en el gran movimiento cultural siglo XX", señala. Como en la época del cine mudo, el relato se configura por escrito sobre carteles que se alternan entre las proyecciones. Así se anuncia: "Las pinturas no se mueven", obviamente están quietas, mientras el cine atrae no sólo al artista sino también a las multitudes con el movimiento. En la pantalla las formas adquieren rasgos parecidos a las máquinas de "Metrópolis", la película de Fritz Lang. Son "las semejanzas desplazadas" de la imagen que analiza el teórico Didi Huberman y que pueblan el inconsciente estético de la visión.

Una línea traza en la proyección de un mapa el desplazamiento desde Europa a Nueva York y, desde allí, hasta el Sur. Florido cuenta que en la Argentina, "una productora clandestina filmaba lo que se considera la primera película pornográfica de la historia mundial: 'El Satario'". La exhibición que hoy presenta en OSDE tiene estrecha relación con este encuentro. Hecha de evocaciones, su "Amateur" trae al presente las bañistas de Cézanne: la visión de las mujeres desnudas del film porno se cruzan con el recuerdo de las que pintaba el francés. En el film ellas corretean juguetonas por el bosque hasta que una es atrapada por un demoníaco personaje.

En la vida real, Florido proyecta proseguir la pista de "El Satario" que le ha permitido "indagar conceptos relacionados con simultaneidad, originalidad, amateurismo, incomodidad y periferia". El artista inició su carrera como un virtuoso de la pintura y hoy, ante la elocuencia de un film porno, su producción cambió de modo radical, puso en práctica el simulacro, la apropiación y acentuó el carácter ficticio de su obra. "El "Amateur", según Florido, propone "ser y estar en dos temporalidades distintas y simultáneamente". El arte del pasado le impone su poderosa presencia.

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