8 de febrero 2010 - 00:00

El cura no pudo entrar

Por orden de Cristina de Kirchner, el sacerdote Juan Torrella no pudo ayer dar la «unción de los enfermos» a Néstor Kirchner, tal como intentó por pedido expreso del arzobispo Jorge Bergoglio. Pudo haber sido una reacción natural -a pesar de la religiosidad que profesan los Kirchner- aunque pudo, también, tener el condimento de la pé-sima relación entre el matrimonio y Bergoglio. Torrella, según se informó, no pudo llegar al ex presidente porque la familia «no aceptó» la asistencia espiritual. «Vine para darle consuelo -dijo-. Este sacramento es para llevar fortaleza y prestar asistencia religiosa a quien pasó un trance como éste», dijo el sa-cerdote que negó, además, que su presencia allí significaba que el ex presi-dente se encontraba en grave estado de salud.

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