El flujo de comercio con Brasil se redujo en noviembre 7% en relación con un año atrás, constituyendo el primer destello de la crisis global que ya impacta en las transacciones internacionales. Un año atrás ambos países intercambiaron bienes y servicios por valor de u$s 2.430 millones y el mes pasado lo hicieron por u$s 2.265 millones. No sólo revierte la tendencia de crecimiento sino que es el menor nivel del año.
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En este contexto el déficit con Brasil experimentó una mejora el mes pasado, al caer a u$s 205 millones. Esto representa una reducción de 20,5% respecto de noviembre de 2007.
Pero este incremento vino de la mano de la caída de las ventas externas bilaterales, que en el caso brasileño fue de 8% y del argentino de 5%.
En lo que va del año el comercio con el vecino país acumula un déficit de u$s 4.276 millones, que implica un incremento de 12,6% frente al mismo período de 2007, y confirma un nuevo récord histórico. Esto se da a pesar de que las exportaciones argentinas al mercado brasileño crecieron 32% mientras que las brasileñas lo hicieron por debajo de 27% interanual.
Mercado de destino
Así y todo, el mercado argentino sigue siendo prioritario para las exportaciones de Brasil, dado que es el segundo principal destino detrás de Estados Unidos. Es más, ya el comercio con China registra el impacto de la crisis. Desde varios meses atrás el mercado chino había desplazado al argentino habiéndose constituido como el segundo principal socio comercial de Brasil. Pero esto ya dejó de ser así. La Argentina recuperó así el segundo lugar del ranking de importadores de Brasil. Por otro lado, desde el punto de vista de los proveedores, la Argentina no retomó el protagonismo que tenía en los últimos años. En este caso, detrás del líder, EE.UU., es China quien ocupa el segundo lugar entre los principales proveedores de las importaciones de Brasil.
Cabe tener presente que desde la debacle de Wall Street la depreciación del real (se devaluó más de 50% en 2008) pasó a ser otro ingrediente negativo para el comercio bilateral.
De modo que las perspectivas para el próximo año no son para nada halagüeñas porque todos los pronósticos apuntan a que Brasil crecerá menos de la mitad de lo que lo hará este año. Por ende, importará menos, pero también tendrá mayores excedentes para exportar, lo que promete serios dolores de cabeza para la flamante ministra de Producción,Débora Giorgi.
En noviembre los principales embarques provenientes de Brasil pertenecen a las manufacturas industriales lideradas por el complejo automotor (autos, camiones, chasis con motor, tractores y autopartes), por celulares, laminados de acero planos, calzados, y neumáticos.
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