12 de mayo 2009 - 00:00

El Estado paga hasta la comida para perros de diputados ingleses

El primer ministro británico, Gordon Brown, se vio obligado ayer a pedir perdón en nombre de los legisladores de su partido que se abusaron de los contribuyentes cargándoles curiosos gastos personales.
El primer ministro británico, Gordon Brown, se vio obligado ayer a pedir perdón en nombre de los legisladores de su partido que se abusaron de los contribuyentes cargándoles curiosos gastos personales.
Londres - Comida para perros, lámparas y trabajos de jardinería figuran entre los ítems que algunos políticos británicos reclamaron como gastos, según publicó The Daily Telegraph, en la última de una serie de revelaciones que avergüenzan al Parlamento y perjudican más la ya muy deteriorada popularidad del primer ministro Gordon Brown.

Bajo el titular de «La verdad sobre los gastos» legislativos, el periódico publicó el viernes los detalles de los aportes que recibieron varios miembros del Gobierno, como el pago del impuesto municipal o la decoración de viviendas, todo a cuenta de los contribuyentes británicos.

En los casos que detalla el diario y que afectan a 13 diputados no existen ilegalidades, pero prueban que los políticos británicos abusan del sistema para redondear su sueldo.

A raíz de la polémica y en momentos en que los laboristas atraviesan una crisis histórica, Brown se vio obligado a pedir disculpas «en nombre de los políticos y todos los partidos» por los «errores» en el manejo de gastos en la Cámara de los Comunes. «Debemos demostrar que cuando se cometieron errores y éstos han sido descubiertos, deben rectificarse, e inmediatamente», aseveró .

Sin embargo, el escándalo no termina en el bando oficialista, sino que llega al Partido Conservador. Después de revelar las compensaciones de los laboristas, el diario atacó a algunos diputados «tories», entre ellos, el portavoz conservador de la Cámara de los Comunes, Alan Duncan, quien reclamó 4.000 libras (unos 4.480 euros) por trabajos privados de jardinería.

Además, el portavoz conservador de Salud, Andrew Lansley, renovó su casa con dinero del contribuyente antes de ponerla a la venta, mientras que la representante tory para Gales, Cheryl Gillan, se vio obligada ayer a pedir disculpas tras reclamar el pago por la compra de comida para su perro.

Por su lado, el portavoz conservador para las Universidades, David Willetts, reclamó más de 112 euros para que unos empleados cambiaran 25 focos en su casa, en tanto que el encargado de Política del partido, Oliver Letwin, pidió el pago de más de 2.000 libras (unos 2.240 euros) para reparar una tubería estropeada debajo de una pista de tenis.

No obstante, los escándalos que salpican a los «tories» no alcanzan a las figuras principales de la formación política, como David Cameron. «Hay que decir que el sistema que tenemos y usamos está equivocado y que lo lamentamos», indicó el líder conservador.

La polémica sobre estos pagos -que surgió en marzo, cuando se descubrió que un miembro de la oficina de Brown había reclamado gastos por películas pornográficas y un tapón de baño- está dañando en especial al Gobierno en un momento en el que los votantes se ven obligados a apretarse el cinturón por la recesión económica. Un sondeo de opinión de BPIX en el Mail del domingo daba a los laboristas un 23% de apoyo, frente al 45% de los conservadores, lo suficiente como para brindarle al principal partido de la oposición una victoria arrolladora en unas elecciones parlamentarias previstas para mediados de 2010. El diario dijo que la encuesta mostró que, por primera vez, una mayoría de votantes -52%- creía que Brown debería dimitir, y que los resultados fueron los peores para el Laborismo desde 1943.

Para colmo de males, un asistente del premier olvidó en un taxi una mochila con una serie de documentos delicados, incluida una nota con los secretos del maquillaje del mandatario. El tabloide inglés The Sun escribió que la nota revela una serie de trucos cosméticos para aplicar a las distintas zonas del rostro del dirigente laborista, entre ellas, una espuma para darle cierto brillo.

Agencias EFE, Reuters, AFP, ANSA y DPA

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