1 de noviembre 2018 - 00:00

El extraño oficio de convertirse en Santa Claus

Aplaudida en el último Bafici, “Todo el año es Navidad” es una radiografía de un “rebusque” efímero, estacional y ligeramente místico: el de calzarse las ropas rojas y la barba blanca en los shopping centers.

Todo el año es navidad. Establecido hace poco más de un siglo, muchos hombres se disfrazan con el clásico vestuario de Papá Noel en los shopping centers durante la Navidad.
Todo el año es navidad. Establecido hace poco más de un siglo, muchos hombres se disfrazan con el clásico vestuario de Papá Noel en los shopping centers durante la Navidad.
El cineasta Néstor Frenkel estrena "Todo el año es Navidad", un documental en el que explora el curioso universo de quienes por encargo, todos los años, interpretan a Papá Noel durante las fiestas navideñas en los centros comerciales. "La película tiene mucho espacio público", dijo a la prensa el director de "Vidas en Marte", "Buscando a Reynols", "Construcción de una ciudad", "Amateur" y "El gran simulador". Frenkel, de 51 años, señaló que "en estos personajes hay mucho de artista callejero, semivocacional, de buscavidas, muchos son actores, músicos o artesanos que se ganan la vida con trabajos no convencionales cercanos al arte y un mes por año pueden mostrarse".

Periodista: ¿Qué es lo que los moviliza a interpretar a Papá Noel?

Néstor Frenkel: Todo lo empiezan como un trabajo pero a todos les pasa algo detrás del disfraz. Lo que yo me imaginaba, y terminé encontrando, es que el hecho de atravesar esa experiencia los marca al límite de convertirse en una artista de ese personaje.

P.: Hay un componente entre mítico y marketinero que respalda al personaje.

N.F.: Está bastante estudiado. El traje siempre fue rojo más allá de que algunos se lo atribuyen a una marca de gaseosas, aunque es probable que los creativos de entonces hayan terminado de moldear su imagen, unos 20 óleos del año 1915. La cultura tiene esa cosa móvil, se va configurando y en un momento se cristaliza. Todas esas variantes se fueron fusionando y mutando hasta llegar a esta representación.

P.: ¿Cuál había sido su experiencia de chico con el personaje?

N.F.: Me acuerdo de Harrods cuando era chico, que existían estos personajes, y de hecho en el material de archivo que encontré se ve al Papá Noel de Harrods bajando de un avión, una idea de que baja del cielo en avión, recibido por chicos en la baranda de Ezeiza, imágenes que se mezclan con la de la película "Todo el año es navidad", de Román Viñoly Barreto, que protagonizó Raúl Rossi en 1960. Soy de una familia judía que pasaba por alto la Navidad, y ese día en mi casa no había ni arbolito, ni regalos.

P.: ¿Que quería mostrar?

N.F.: Ver cómo era la experiencia tan singular de encarnar un ser mitológico, una divinidad, la intensidad que se pone durante un mes, todos los días 10 o 12 horas, y ver qué se les quedaba adentro del personaje, buscar y lograr que cada uno tenga un elemento distinto, fuerte y constitutivo, acerca de un personaje que en verdad nunca se termina de construir. Mi idea era mostrar la construcción de una ficción, entre la espiritualidad y el negocio, mezcla que da una gran farsa.

P.: ¿Una ficción destinada a niños que la ven como real?

N.F.: Es una ficción cuyo consumidor no sabe que está frente a una ficción, una situación bien extraña y única, y eso lo vuelve una experiencia muy particular porque encierra mucha magia y poder. Me interesaba hacer algo que interpele y espero haberlo logrado.

P.: Es una ficción que termina desenmascarada...

N.F.: En un momento estas personas atraviesan ese punto de convertirse en el personaje, un trance místico y mágico, y empiezan a sentir que son observados por chicos que no pueden creer lo que ven, pero aun así lo creen. Esa energía los termina tocando.

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