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El FMI y Europa giran ya a Grecia 20.000 millones de euros
Dominique Strauss-Kahn
La ayuda aprobada está comprendida en un paquete más amplio, que debería llegar a 110.000 millones de euros, y que incluye los aportes de la Unión Europea. De los 30.000 millones de euros aprobados, 5.500 millones estarán «disponibles inmediatamente», precisó el FMI, dado que forma parte del «financiamiento conjunto con la Unión Europea, por un total de 20.000 millones de euros de apoyo financiero inmediato», precisa el texto. «En 2010, el financiamiento del FMI alcanzará los 10.000 millones de euros, a los cuales acompañarán los 30.000 millones de euros» de la Unión Europea, agregó.
«Las autoridades griegas desarrollaron un programa amplio con políticas fuertes para restablecer y recomponer la confianza del mercado», afirmó el número dos del FMI, John Lipsky.
«Reformas estructurales podrían ayudar a la competitividad de Grecia y, junto con una mayor confianza del mercado, volver a colocar la economía en el camino de la recuperación. Será esencial la actuación fuerte de reformas que apunten a aumentar la flexibilidad del mercado del trabajo y aumentar la competencia interna», explicó Lipsky, que agregó que «el programa de las autoridades griegas es una respuesta apropiadamente ambiciosa a las circunstancias actuales, pero siguen siendo considerables los riesgos a la baja». El número dos del FMI destacó que el «desafío será poner en práctica el programa rigurosamente, asegurando al mismo tiempo el apoyo público necesario a las reformas».
Los 30.000 millones de euros que el FMI entregará a Grecia, si el país cumple con las metas del programa, representan una cantidad récord en relación con la economía del país. Se trata de 32 veces su cuota en el organismo, cuando el límite usual es que un país sólo pueda retirar un volumen equivalente a tres veces su participación.
El apoyo al programa en el consejo ejecutivo fue unánime, en gran medida porque es consciente de las señales de contagio de la crisis a otros países. Estados Unidos, el país con mayor poder de voto en el Fondo, ha dado su respaldo decidido al plan de ayuda, pese a las quejas de algunos legisladores republicanos. Barack Obama demostró ayer su preocupación por la inestabilidad en Europa al llamar a la canciller de Alemania, Angela Merkel, por segunda vez en tres días, y al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.
El FMI dejó claro que con la decisión de ayer espera atajar los efectos de la onda expansiva del derrumbe fiscal griego.
Agencias EFE, ANSA y Reuters

