El objetivo de bajar la brecha cambiaria que se había vuelto prioridad en mayo cuando el dólar "blue" tocó $ 10,5, chocó con la necesidad de subir la tasa de interés en un intento por coordinar la demanda de pesos mientras se mantiene el cepo cambiario. Pero el temor a que la restricción monetaria detuviera la recuperación derivó en un freno al retiro de liquidez, que llevaban a cabo conjuntamente el BCRA, la ANSES y el Banco Nación, y puso techo a la tasa de interés que remunera al ahorro en torno del 18% anual. Según un informe del Estudio Bein, el resultado fue un resurgimiento de la brecha cambiaria que volvió a ubicarse a medio camino en torno del 55% luego de tocar el 45% un mes atrás y el 100% a principios de mayo. Al mismo tiempo el BCRA aceleró la pauta de devaluación del dólar oficial en un intento por limitar el atraso cambiario hacia adelante y acotar la pérdida de reservas frente a una coyuntura de menor oferta de dólares en los próximos meses. Además el ente monetario intentaría tener un saldo neutro en sus intervenciones en el mercado cambiario, limitando la pérdida de reservas a las divisas requeridas para enfrentar vencimientos de deuda externa.
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