1 de septiembre 2014 - 00:00

El jazz también homenajeó a Cortázar

"Cort Jazz ar". Homenaje a Julio Cortázar en el marco de "Jazzología 2014". Con Swing Timers y Mariano Loiácono Sexteto. (Sala Martín Coronado).

Entre los homenajes por los 100 años del nacimiento de Julio Cortázar, no podía faltar el del jazz, una música que el escritor conocía y disfrutaba como ninguna otra. El periodista Carlos Inzillo, creador y alma mater de "Jazzología" se unió a Guillermo Fuentes Rey para organizarlo y ofrecer un concierto especial en su tradicional ciclo, con Silvina Chediek como maestra de ceremonias. Inzillo y Fuentes Rey contaron anécdotas desde un living montado en el escenario, se vio un interesante video y se leyeron algunos fragmentos ad hoc de Cortázar.

El punto más destacado, por supuesto, estuvo en la música. Para eso, se repartieron el tiempo dos grupos distintos. Uno tuvo como cabeza al joven y virtuoso trompetista Mariano Loiácono, que es de lo más interesante que le pasado al género en nuestro país en los últimos años, quien organizó organizó un sexteto con su hermano, el saxofonista Sebastián Loiácono, el contrabajista Jerónimo Carmona, el baterista Eloy Michelini, el guitarrista Ramiro Penovi, y Ángel Sucheras, uno de los próceres locales en el piano. Y aunque todos tienen composiciones y planes propios, en este caso se acomodaron a tocar un repertorio que fue del hot al bebop, con piezas que fueron parte del repertorio de artistas como Louis Armstrong, Chet Baker, Billy Hollyday o Duke Ellington, con clásicos como "Body and soul", con un homenaje a Charlie Parker con su "Confirmation". Se sumaron dos cantantes jóvenes y talentosas, como Barbie Martínez y Georgina Díaz. Y fueron brillantes en la recreación tradicional de los temas y en improvisaciones que evocaron con enorme solvencia el pasado que amaba el escritor. La segunda parte fue para una formación legendaria en el jazz argentino: Swing Timers, la más antigua en verdad con sus 55 años de historia, actualmente con su fundador Mauricio Percan como punta de lanza. El cuarteto se completa ahora con Juan Carlos Cirigliano en piano, Kike Calabrese en batería y el joven Federico Salgado en el contrabajo (en lugar del más recientemente fallecido Jorge "Negro" González). Como no podía ser de otra manera, se concentraron en los tiempos del "swing", específicamente en Benny Goodman, otro de los períodos que tanto amaba Cortázar. Y hay pocos que manejen ese repertorio en nuestro país como ellos.

Homenaje muy bien cumplido, al que sólo podría criticarse la extensión, los textos que a veces cortaron la continuidad del concierto y la presencia permanente de los organizadores sobre el escenario que, inevitablemente, distraían la atención cuando sonaba la música.

R.S.

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