La semana pasada el Mercado sorprendió a todos los operadores con una baja pronunciada que, según algunos analistas, la misma se anticipó al ciclo normal de subas y baja, otros analistas dicen que no, pero la mayoría coincide en lo excesivo de la misma. Ahora tomamos un poco de distancia y buscamos describir un poco el fenómeno. Hace años los bolseros del público nos dirían; "No se preocupen, sólo sacudieron el árbol y cayeron las naranjas que estaban más maduras". Ahora, con tanta tecnología, toda explicación es diferente. Pasada la anécdota, recordemos la "Teoría del Mercado Eficiente" (Fama 1970) como uno de los conceptos para estudiar el comportamiento de los precios de los mercados financieros. Esta sostiene que las cotizaciones en los mercados son totalmente impredecibles; se forman de manera aleatoria, de modo que cualquier vaticinio tiene una alta probabilidad de error.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La teoría en su desarrollo indica que los inversores valoran sus inversiones en instrumentos financieros por su valor intrínseco u objetivo, en el sentido del precio de equilibrio y este podrá ser modificado por la nueva información que llegue al mercado, que, por definición, será impredecible. El precio que cada inversor esté dispuesto a pagar cambiará conforme la interpretación que cada individuo haga de la información recibida. Los analistas técnicos, creemos que estas teorías poseen limitaciones prácticas y buscamos encontrar en gráficos, métricas de subas y bajas, las razones del comportamiento de los inversores, sabemos que el mercado está influenciado por diversos factores, pero sólo pretendemos explicar la tendencia para saber cómo actuar frente al mercado.
Para intentar una explicación de lo sucedido empecemos un breve análisis. Desde el punto de vista técnico el índice mostraba desde varias semanas atrás signos de agotamiento, señalados claramente por los indicadores de fuerza relativa RSI y más aún del CCI o Commodity Channel Índex, o indicador de canales de trading que se ha comportado con sugestiva eficiencia en este escenario.
El CCI se usa tanto para identificar una nueva tendencia como para detectar condiciones extremas del mercado (sobre-compra y sobre-venta) y puede resultar eficiente para identificar niveles de sobre-compra y sobre-venta. El Índice había estado tocando niveles de sobre-compra y el RSI evidenciaba algunos signos de divergencia, así el CCI que fue un poco más eficiente al definir in pico el día 22. La razón es que el CCI mide la diferencia entre el cambio que se registra en el precio y su media móvil, así a valores muy altos y positivos indicarán que el precio está muy por encima de su media lo que muestra fuerza al alza y la duración del ciclo.
El estocástico, muy útil por su capacidad de medición, supone que los precios tienden a cerrar cerca de sus máximos anteriores cuando el mercado tiene fuerza alcista y cerca de los mínimos cuando el mercado está en baja, las señales se observan cuando el oscilador estocástico cruza su media móvil, como lo indica el grafico. Los indicadores arrojan una potencial baja hasta 18700 que es la media de 50 días y por encima del 38,20 de Fibonacci, y piso de los osciladores ante este escenario.
Los indicadores técnicos dieron señal el día 23, y en principio no hubo información que fuera tan grave para generar semejante caída, pero al final repercute en la confianza de los inversores que pueden entrar en pánico, visto que veníamos de un largo periodo de suba y provocar fuertes caídas y en consecuencia hacer que el mercado baje.
Buscando ahora factores, el petróleo se mantiene en valores alrededor de 54 U$$ el barril y en un marco de estabilidad, así como el rendimiento del bono a 10 años que operaba con leve e imperceptible alza, de la misma manera que el índice EMBI estaba alrededor de los 460 puntos casi sin novedades, ambos parámetros de nuestra renta fija. Otro de los factores que aparecen con cierta relevancia es que la baja se produjo con volumen general relativamente bajo, aunque en algunos papeles y sectores fue claramente desparejo.
Revisemos un poco sus componentes, en cada cierre de trimestre se revisa la composición del índice Merval (http://www.merval.sba.com.ar/Vistas/Cotizaciones/Indices.aspx) y desde enero de acuerdo al volumen operado en los últimos meses pasará a contar con 27 compañías, el mayor número en los últimos ocho años. En tal sentido observamos que el humor general del mercado es dispar y observando las ponderaciones vigentes: Especie y Ponderación: con APBR 11,799 % ; PAMP 9,497 %; YPFD 7,445 %; GGAL 7,358 % ; CRES 6,862 % ; ERAR 5,625 % y TRAN 4,155 % se explica el 52,74 % del índice.
Como se observa en grafico porcentual la baja fue mayor en APBR, después YPF y PAMPA, pero la primera lidero la baja, dando por tierra el rebote que iniciara la semana pasada.
Galicia, Siderar y Cresud, fueron también protagonistas junto con Transener, lunes y martes sin actividad en la Argentina veremos que sucede en el exterior con los ADR. Ante un mercado en corrección siempre aconsejan cautela y ser muy selectivos al aplicar las estrategias, la rueda del miércoles seguramente despejara muchas dudas.
Dejá tu comentario