"Se ha abordado la compleja situación política y social en Medio Oriente, con especial atención a la reanudación de las negociaciones entre israelíes y palestinos, auspiciando que se pueda llegar cuanto antes a una solución justa y duradera, en el respeto de los derechos de ambas partes", señaló la Santa Sede en un comunicado tras el encuentro bilateral de unos 25 minutos al que calificó de cordial.
El interés de Francisco en el tema no sorprende, puesto que sumó a la tradicional prédica pacifista de la Iglesia un posicionamiento político fuerte frente a los conflictos internacionales. Así ocurrió con su rechazo a la eventual intervención militar en Siria tras el ataque con armas químicas en agosto pasado en las afueras de Damasco, convirtiéndose en uno de los principales líderes que intentaron poner coto a esa opción.
El pedido del Sumo Pontífice se dio en el marco del estancamiento del diálogo entre Israel y Palestina auspiciado por Estados Unidos, y de la creciente tensión por la construcción de nuevas colonias en Cisjordania.
El papa argentino también evocó en su primera reunión con Netanyahu el proyecto de "peregrinaje" a Tierra Santa para el próximo año con motivo de la conmemoración de los 50 años de la visita histórica de Pablo VI a esa región en 1964.
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, precisó que ya partió un equipo de funcionarios hacia la región para preparar la eventual visita a Israel, los territorios palestinos y Jordania. El viaje del Papa podría ser celebrado en mayo junto con el patriarca ortodoxo de Constantinopla, Bartolomeo, siguiendo el ejemplo de Pablo VI, quien visitó Tierra Santa con el patriarca Atenágoras.
Las relaciones entre Israel y la Santa Sede son buenas, aunque existe una serie de asuntos pendientes, entre ellos el problema de la situación jurídica y financiera de los bienes de la Iglesia. Al respecto, "se han abordado una serie de cuestiones relativas a las relaciones entre las autoridades estatales y las comunidades católicas locales", agregó el comunicado oficial.
Como fue anunciado, tras la audiencia con Francisco, el premier israelí se reunió con el secretario de Estado, Pietro Parolin, y con el subsecretario para las Relaciones con los Estados, Antoine Camilleri.
Muestra de la cordialidad del encuentro fue la despedida entre el Papa y Sarah Netanyahu, esposa del premier israelí, quien le dijo: "Lo esperamos, no vemos la hora".
Sin embargo, Netanyahu en una posterior rueda de prensa minimizó los efectos positivos que podría tener a nivel regional un acuerdo de paz con Palestina. "Nosotros estamos trabajando por una paz duradera" pero "la paz" entre Israel y los palestinos "no cambiará el escenario en Medio Oriente", consideró.
Basta con pensar en las "grandes conmociones en Siria o en Irak", que no están "vinculadas" al conflicto israelí-palestino, subrayó. "Pronto veremos si también los palestinos tienen la voluntad", agregó.
El proceso de pacificación en Medio Oriente fue el tema clave en los dos coloquios del premier israelí durante la visita, tanto con el Papa como con su par italiano, Enrico Letta.
Ofensiva
No obstante, Netanyahu aprovechó la oportunidad para exigir nuevamente a Occidente que no se deje engañar por Irán. "Parece que hay una relajación de las sanciones sobre Teherán para permitir que se sienta legitimado, como si hubiera cambiado su política. Pero, más allá de sus sonrisas, de que hablan en inglés a veces, no veo un cambio real. Si esto sigue así, si las sanciones terminan muriendo, esto podría poner fin a la posibilidad de llegar a una solución pacífica y acabar con el programa nuclear iraní. Nosotros queremos una solución diplomática negociada", señaló.
"Hasta que estos regímenes no cambien y caigan, habrá grandes tragedias. Un régimen tiránico, que rechaza el pluralismo y el progreso, fue una realidad en Europa en el siglo pasado, pero antes de llegar a su fin dejó muchas víctimas. No queremos que suceda nuevamente", añadió.
| Agencias ANSA, AFP, DPA y Reuters |

