13 de mayo 2010 - 00:00

El peso del pasado con mirada novedosa

Celeste Cid y Emme protagonizan la colorida y animosa comedia sentimental de Sabrina Farji, que alude a cuestiones como la apropiación indebida en tiempos oscuros de un modo humano, como nunca los mostró el cine político.
Celeste Cid y Emme protagonizan la colorida y animosa comedia sentimental de Sabrina Farji, que alude a cuestiones como la apropiación indebida en tiempos oscuros de un modo humano, como nunca los mostró el cine político.
«Eva y Lola» (Argentina, 2010, habl. en español). Dir.: S. Farji. Guión: V. Grigera Dupuy y S. Farji. Int.: C. Cid, Emme, V. Carreras, C. Lapacó, J. Minujin, A. Awada, J. DElía, W. Lemos.

Si sólo contáramos el asunto de esta película, es probable que el lector piense que se trata de lo mismo de siempre. Pero acá hay algo distinto. Se mencionan cosas feas del pasado, pero con buen humor, con la distancia superadora que da el tiempo, y una perspectiva más abarcadora. En verdad, ésta es una comedia sentimental sobre dos amigas que enfrentan del mejor modo posible sus respectivas realidades. Entretanto, cantan, hacen circo, ríen, se maquillan, disfrutan sus cosas, y siguen adelante.

Como suele ocurrir, cada cual le dice a la otra que asuma lo suyo. Eva, la aceptación de la ya lejana muerte del padre, al que dedica imaginarias llamadas telefónicas. Es una chica grande, pero en muchas cosas sigue siendo una niña (por suerte para ella el vecino joven no la ve tan niña). Y Lola debe aceptar que algún día se encontrará con su abuela real, pese al amor que les tiene a sus padres adoptivos. No le importa eso de apropiación indebida. Ella los quiere. Esto es lo bueno, acá todos se quieren. Un tercer conflicto pasa por la hija mayor de esos padres, que con el tiempo estudió abogacía, los denunció, y se quedó sola. Es duro para ella estar sola (por suerte le cae otro solitario, a primera vista medio chanta y pesado, pero es lo que hay). Hermosa, la escena sin palabras en que esa hija distanciada visita al padre internado en una clínica, y éste la mira comprensivamente. Más tarde también la encubre, frente a la actitud controladora de su esposa. No hemos visto algo así, tan humano, en el cine político que trata estos asuntos. Lo que pasa, ya dijimos, es que ésta es ante todo una comedia sentimental.

Y además, típico de su autora, es una obra colorida, lúdica, en partes risueña, y animosa. La autora es Sabrina Farji, premio del público en el Festival de Films dAmour de Mons, Bélgica, por su anterior «Cuando ella saltó», amén de una larga labor como videasta, donde resaltan «Un espacio al olvido» y otras obras que ya compró el Moma de Nueva York. Las intérpretes, Celeste Cid y Emme, están ambas muy en papel, acompañadas especialmente por Victoria Carreras, Jorge DElia, Claudia Lapacó y Alejandro Awada. A señalar, el argumento original y la labor de coguionista de Victoria Grigera («Aparecidos»). El film se inspira en su amistad con Victoria Donda, y en muchas otras mujeres de treinta o treinta y pico, que hoy hacen su vida con una sonrisa, aunque primero tuvieron que enojarse, llorar, y sentir que, sin saber qué hacer, estaban como partidas al medio. Un asunto delicado, expuesto con una delicadeza que desarma. Vale la pena.

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