Los precios del petróleo repuntaron con fuerza ayer, luego de la caída de la sesión anterior, ante una mejoría en el apetito por el riesgo de los inversores, si bien el mercado siguió atento a la rápida propagación de la variante ómicron del coronavirus en el mundo.
- ámbito
- Edición Impresa
El petróleo anotó fuerte suba de hasta 3,6%
Se debe a diversos factores, entre los que se destaca un menor temor a nuevas restricciones ante el avance de la variante ómicron en todo el mundo.
Así, el crudo Brent anotó un alza de 3,44%, a u$s73,98 el barril, mientras que el West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) subió un 3,66%, a u$s71,12 el barril.
“Es probable que las medidas sean temporales gracias al rápido despliegue de vacunas de refuerzo en muchos países, sin mencionar la cantidad de personas que se contagiarán si la variante continúa propagándose al ritmo en que lo ha hecho”, dijo Craig Erlam, analista senior de OANDA.
“Vimos un repunte realmente vigoroso tras las ventas masivas del lunes”, resumió Matt Smith, responsable de análisis del proveedor de datos sobre materias primas Kpler, quien agregó: “Está vinculado al sentimiento general de los mercados con relación a ómicron, y a los temores de nuevas restricciones que se calman un poco”.
“Por el momento, las restricciones no afectaron realmente la movilidad” de las personas y tuvieron un efecto limitado sobre la economía, agregaron en una nota los analistas de TD Securities.
Las infecciones con la variante ómicron se están multiplicando rápidamente en Europa, Estados Unidos y Asia, incluso en Japón, donde un solo brote surgido en una base militar llegó a al menos 180 casos. No obstante, la farmacéutica Moderna declaró el lunes que una dosis de refuerzo de su vacuna contra el covid-19 pareció tener un efecto protector contra ómicron en las pruebas de laboratorio, lo que dio esperanzas a los inversores.
En cuanto a los suministros, la adhesión de la OPEP+ a sus recortes de producción aumentó a 117% en noviembre desde 116% respecto al mes previo, según publicó Reuters, lo que indica que los niveles de bombeo de crudo se mantienen muy por debajo de los objetivos acordados.
Los operadores esperan además una sensible baja de los stocks estadounidenses de petróleo que se conocerán hoy. El consenso entre los consultados por la agencia Bloomberg es de una baja de 2,5 millones de barriles la semana pasada, tras un repliegue de 4,6 millones la semana anterior.
De todas formas, la volatilidad se adueñó de los mercados y sea por los efectos de la pandemia o por los temores de una creciente inflación, la inestabilidad parece ser la constante en estos últimos días del año. Los inversores y los operadores estiman que la demanda se verá afectada tanto por las restricciones como por la falta de capacidad en los fletes marítimos.
La falta de insumos en la cadena de suministros también afecta a la industria petrolera ya que los perforadores y las destilerías necesitan piezas para la reposición de los equipos y ante la falta de esos bienes, la actividad tiende a paralizarse y se puede observar una caída en la producción, afectando aún más a la oferta, lo cual aumenta la aceleración de la inflación.
Por otra parte, los contratos de gas natural para entrega en enero subieron 0,6% hasta los 3,86 dólares por cada millón de BTU. Finalmente, el oro operó con una caída de 0,3% y cerró a u$s1.789 por onza.

