El reporte abarcó 2012, un año tumultuoso en el que su entonces presidente fue despedido en medio de filtraciones de documentos sobre desacuerdos internos acerca de cómo debía manejarse el banco.
El presidente de la entidad, Ernst Von Freyberg, quien comenzó su trabajo este año, dijo que el informe de cien páginas es un intento por cumplir los compromisos de transparencia que los católicos de todo el mundo "legítimamente esperan".
Un comité de cinco miembros designados por el papa Francisco, quien prometió limpiar la imagen financiera del Vaticano, también está preparando un informe sobre cómo reformar el banco, oficialmente conocido como Instituto para las Obras de Religión (IOR).
El IOR dijo que en 2012 tuvo una ganancia neta de 86,6 millones de euros, cuatro veces mayor que la utilidad de 20,2 millones de 2011.
El informe, cuyos números fueron auditados por KPMG, dijo que el enorme incremento de las ganancias se debió principalmente a resultados comerciales favorables y a un valor más alto de los bonos.
El objetivo declarado del banco es guardar y manejar el dinero para los departamentos del Vaticano, la ordenación de curas y monjas, las instituciones católicas y entidades relacionadas, el clero y los empleados de la Santa Sede. Pero se vio envuelto en escándalos en las últimas tres décadas, particularmente en 1982, cuando fue vinculado a la quiebra fraudulenta del Banco Ambrosiano, cuyo presidente Roberto Calvi fue hallado ahorcado bajo un puente en Londres.
Más recientemente, quedó involucrado en una investigación de jueces italianos sobre lavado de dinero, que el banco niega, y el arresto de un prelado del Vaticano que fue acusado de tráfico de dinero.
El papa Francisco no excluyó la posibilidad de cerrar el IOR, pero lo más probable es que se haga una exhaustiva reforma.
Como parte de la actual revisión, probablemente el banco cierre todas las cuentas en manos de embajadas extranjeras, luego de que surgieran preocupaciones sobre grandes depósitos de efectivo y extracciones de las misiones de Irán.
Más allá de los números, el informe estuvo colmado de palabras que dejaron claro que 2013 será un año crucial para el banco, que data de 1887 y adoptó su forma actual en 1942.
En su introducción, el cardenal Tarcisio Bertone, el saliente secretario de Estado, habló de "reforma" y "una nueva dirección" para el banco. Otros funcionarios se refirieron a un "cambio" y "transformación".
| Agencia Reuters |


Dejá tu comentario