22 de enero 2013 - 00:00

¿El principio del fin para Angela Merkel?

Angela Merkel
Angela Merkel
Berlín - ¿El fin de Angela Merkel? La idea parece impensable, pero la sorprendente derrota sufrida por la canciller el domingo en los primeros comicios del año volvió a barajar las cartas de la política alemana y reavivó las esperanzas de la oposición de cara a las elecciones generales de septiembre.

La propia Merkel calificó de «doloroso» lo ocurrido en Baja Sajonia, donde la coalición conservadora formada por su Unión Cristianodemócrata (CDU) y los liberales del FDP perdió por apenas un escaño el Gobierno regional, que quedará en manos de una coalición de centroizquierda entre socialdemócratas (SPD) y los Verdes.

El influyente semanario Der Spiegel consideró los comicios «una pesadilla inesperada y horrenda» para Merkel y advirtió que la canciller no está exenta de sufrir el mismo destino que el jefe de Gobierno de Baja Sajonia, David McAllister: «Perder las elecciones. Que un par de votos decidan su destino. Final. Adiós».

El valor simbólico de la derrota en el land del noroeste alemán es innegable: fueron los primeros comicios del año electoral, a McAllister no le alcanzó su popularidad personal -gran sustento de Merkel- y la oposición sacó del Gobierno a la CDU y el FDP, los mismos partidos que integran el Ejecutivo nacional.

Pero las elecciones también dejaron efectos concretos, comenzando por resucitar a la alicaída oposición. El candidato socialdemócrata a canciller, Peer Steinbrück, venía encadenando derrapes y está 20 puntos por debajo de Merkel en las encuestas. Una derrota del SPD podría haberlo obligado a tirar la toalla, pero ahora recibió «una segunda oportunidad», coinciden los medios.

«Las elecciones generales están abiertas. ¡Vamos a luchar!», se animó ayer el presidente del SPD, Sigmar Gabriel, aferrándose a una ilusión impensable hasta hace pocos días. La jefa de los verdes, Claudia Roth, consideró que también en Alemania «el cambio es posible». El partido obtuvo el domingo su mejor resultado histórico en Baja Sajonia.

En un sondeo no representativo del canal de noticias N-tv, más de la mitad de los consultados vieron posible que Merkel pierda las elecciones. La idea de que las matemáticas electorales y las alianzas partidarias vuelvan a sorprender en septiembre dejó de ser descabellada para parte de la población. Y eso ya es una mala noticia para Merkel.

Nueva mayoría

Otro dato concreto cambia el panorama político alemán: el nuevo estado conquistado por SPD y los verdes les da una nueva mayoría en la Cámara alta del Parlamento (Bundesrat), que podrían utilizar para bloquear proyectos del Ejecutivo y dificultar seriamente los ocho meses de Gobierno que quedan a Merkel hasta las elecciones.

La canciller apeló por eso a «la responsabilidad de ambos partidos». Pero en su entorno reconocen abiertamente el peligro que entraña la nueva situación: «Será prácticamente imposible impulsar proyectos si el SPD no quiere colaborar», admitió el jefe parlamentario de la CDU, Volker Kauder.

La CDU venía sufriendo una cadena de derrotas en elecciones regionales que dejaron intacta la popularidad de Merkel y su gran ventaja en las encuestas. Pero las características particulares de lo ocurrido en Baja Sajonia hizo que el nuevo traspié preocupara de un modo especial en el partido.

«Hoy estamos todos un poco tristes», reconoció la propia Merkel con una espontaneidad inusual. Las próximas encuestas mostrarán si, esta vez, la invulnerable «canciller teflón» acusa los daños de su primera derrota del año.

Agencia DPA

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