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El triunfo del Frente dejó datos para que Mujica se preocupe
«Hay un retroceso del Frente Amplio (FA), cuando todos esperaban que mantuviera las intendencias que tenía y que quizá ganara una más», afirmó Juan Carlos Doyenart, director de la empresa de análisis político Interconsult.
Según datos oficiales difundidos ayer por la Corte Electoral, el FA ganó en Montevideo, donde reside 1,3 millón de los 3,3 millones de habitantes del país; Canelones y Maldonado, los otros dos mayores departamentos en volumen de población, y Artigas (hasta ahora del Partido Nacional) y Rocha, mucho menores en importancia.
Sin embargo, perdió Salto a manos del Partido Colorado; Treinta y Tres y Paysandú en favor del Partido Nacional, y pelea voto a voto Florida.
A la espera de lo que suceda en esa zona, el Partido Nacional terminó con el mayor número de departamentos, al lograr también Cerro Largo, Colonia, Durazno, Flores, Lavalleja, Río Negro, San José, Soriano y Tacuarembó, mientras el Colorado, además de coronarse en Salto, mantuvo el poder en Rivera.
César Aguiar, de la empresa encuestadora Equipos Mori, recuerda que «es el segundo retroceso consecutivo del Frente Amplio» tras el registrado en las elecciones nacionales de octubre, cuando «por muy pocos votos logró la mayoría en el Parlamento» y tuvo que esperar a la segunda vuelta para amarrar el triunfo de Mujica.
Además, «en términos de votos, en estas elecciones departamentales cayó entre 7 y 10 puntos respecto de las del año 2005», remarcó Aguiar.
Otro politólogo, Adolfo Garcé, del Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad de la República, dijo a la prensa local que el descenso del apoyo al bloque oficialista, que llegó por primera vez al poder en el país hace cinco años, «es una señal de alerta» para la izquierda por ser el segundo consecutivo.
Tomando en cuenta que el interior es un feudo histórico de los partidos tradicionales, el caso más significativo fue Montevideo, donde por primera vez en los últimos 25 años el FA sufrió un retroceso en el voto, de cerca de 10 puntos, hasta colocarse con un porcentaje inferior al 50%.
Doyenart atribuye este fenómeno a que «las dos últimas gestiones del Frente Amplio en la capital han sido gestiones malas, con muchos problemas», sobre todo en el transporte público y en la recolección de basura.
Molestias
«La segunda razón es que la gente estaba molesta porque no le gustó la forma en que se impuso Ana Olivera», la candidata comunista seleccionada por el bloque oficialista.
Olivera, que será la primera mujer en presidir la intendencia montevideana, fue elegida en detrimento del senador Daniel Martínez, que ni siquiera fue postulado por el partido pese al apoyo de un sector de la agrupación oficialista y a que otros grupos presentaron a varios candidatos.
Las malas gestiones precedentes y esa elección interna, en opinión de Doyenart, pueden explicar también el porcentaje de votos en blanco registrados en Montevideo, de más del 10%, una aparente reacción del electorado de izquierda, que prefiere votar así antes que apoyar a los partidos tradicionales.
Pese a todo, Doyenart considera que los datos de los comicios no parecen tener «una relación directa con la gestión de Mujica», porque en los comicios locales el elector «razona y vota distinto».
En ocasiones se decanta más por su afinidad personal con el candidato que por el partido, y en otras pesa demasiado la influencia de una agrupación política en una región, explicó.
Por su parte, Aguiar sostiene que el retroceso del FA «no es alarmante» para el actual Gobierno, «porque hay cinco años por delante sin elecciones, mucho tiempo para recomponerse».
Agencia EFE


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