19 de agosto 2014 - 00:00

El vicio le gana al aumento de los cigarrillos

Los argentinos amanecieron ayer con un nuevo incremento en el precio de los cigarrillos, el cuarto del año, que acumula un 47% desde enero a la fecha. Sin embargo los fumadores no se privaron de comprar sus atados. "Todo aumenta, no voy a dejar de fumar porque me suban los precios", graficó uno de los clientes mientras pedía un paquete de cigarrillos en una estación de servicio, situación que repitieron la mayoría de los consumidores.

En una recorrida realizada por este diario a kioscos y autoservicios, los comerciantes coincidieron en que el aumento del precio no influye en el caudal de ventas. "En cada incremento se quejan porque están más caros, pero siguen comprando la misma cantidad de siempre, prefieren privarse de otras cosas antes que del cigarrillo", indicó una comerciante del barrio porteño de San Telmo.

Mientras la venta de golosinas cae abruptamente, para muchos comerciantes el cigarrillo es lo único que trae flujo de clientes: "No se vende casi nada de golosinas, los padres vienen con sus hijos, compran cigarrillos y se niegan a los pedidos de los más chicos. Tenemos que manejar con cuentagotas el stock porque si no se vencen los productos", sostuvo otra comerciante del barrio de Saavedra.

Comprar hoy un atado de Marlboro, la marca líder de cigarrillos, cuesta $ 17, un 13,5% más que el domingo. Muchos consumidores se stockearon con atados de cigarrillos para palear el aumento. Los comerciantes aseguran que entre el sábado y el domingo fueron muchos los que se acercaron a los locales para comprar varios paquetes, aunque no en todos los comercios se les permitía adquirir más de uno o dos atados.

Se trata de una de las tantas subas que deben afrontar los argentinos. Mientras un artículo como el cigarrillo, que no es indispensable, se incrementa un 47% en ocho meses, el transporte público lo hizo en un 100% en 12 meses.