7 de abril 2017 - 00:00

El vínculo con Moscú, polémica sin fin

Washington - El republicano Devin Nunes, presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, anunció ayer que se inhibirá en la investigación sobre los supuestos nexos entre Rusia y el presidente Donald Trump que realiza el cuerpo, ante las dudas éticas planteadas por su comportamiento.

"Creo que es el mejor interés de la Comisión y el Congreso que el legislador Mike Conaway, con la asistencia de los también legisladores Trey Gowdy y Tom Rooney, asuman temporalmente la investigación sobre Rusia mientras la Comisión de Ética revisa el asunto", dijo Nunes en un comunicado.

Nunes señaló que continuará cumpliendo "con el resto de las responsabilidades como presidente de la Comisión", al tiempo que solicitó "hablar ante la Comisión de Ética lo antes posible para rechazar esas denuncias falsas".

De esta forma, el congresista cedió a las presiones de los demócratas, que habían pedido que se apartara de la investigación sobre las intromisiones de Rusia en las elecciones del 8 de noviembre último y sus supuestos vínculos con Trump, al considerar que está bajo demasiada influencia del equipo del gobernante.

Nunes trabajó estrechamente con el equipo de Trump durante la etapa de transición hasta que el magnate tomó posesión como presidente el pasado 20 de enero.

A mediados de marzo, el congresista acudió solo a la Casa Blanca y, sin avisar antes a los miembros de la Comisión, anunció en una conferencia de prensa que había informado a Trump sobre la posibilidad de que sus comunicaciones hayan sido interceptadas de manera indirecta, mientras se espiaba con orden judicial a otras personas.

Nunes, sin embargo, no reveló de dónde obtuvo esa información y sólo dijo que había recibido datos de una fuente anónima con la que se había reunido dentro del complejo de la Casa Blanca, una acción que despertó dudas sobre su independencia entre legisladores demócratas y también republicanos.

Agencias EFE y Reuters