Elogio a La Cámpora por la gestión en Aerolíneas

Edición Impresa

Cristina de Kirchner reivindicó ayer la gestión de Aerolíneas Argentinas a partir de la recuperación estatal y elogió al "grupo de jóvenes que se hizo cargo" de la empresa "entre las feroces críticas que aún reciben", en lo que fue un claro mensaje hacia la cúpula de La Cámpora, agrupación de la que forman parte los funcionarios que manejan -y manejaron- la aerolínea de bandera.

"Tengo la esperanza de que la empresa pueda ser lo que alguna vez fue Y quiero felicitar al equipo de jóvenes en los cuales confié y se hicieron cargo de esto entre críticas feroces que todavía reciben", destacó la mandataria en su discurso en el acto que encabezó ayer en el aeropuerto de Ezeiza, donde inauguró la nueva terminal B.

No fue un elogio genérico sino que en un comportamiento que no es habitual, al menos con otros funcionarios, la Presidente saludó a "Mariano" por Recalde, presidente de la Aerolíneas, "Wado" por Eduardo De Pedro, ahora diputado nacional, y a "Axel" por Kicillof, viceministro de Economía, y a quien señaló como el ideólogo de la unidad de negocios en torno de AA.

Luego, como parte de un saludo general, se refirió a los pilotos, las aeromozas, el personal administrativo y, en su recorrida por los roles y oficios, cerró con los "maleteros".

Tuvo más tarde, palabras de elogio para Eduardo Eurnekian, titular de la empresa Aeropuertos 2000, que invitó a la Presidente a la inauguración de la terminal B del aeropuerto internacional de Ezeiza.

"Esto que hay acá es palpable, hay una inversión de 120 millones de pesos, aulas, auditorios, y tres simuladores para los tres tipos de naves que tiene Aerolíneas", dijo y señaló que el Gobierno buscará transformar el Centro de Formación y Entrenamiento en una unidad de negocios, que sirva no sólo para los pilotos de Aerolíneas (Argentinas), sino para los de otras compañías y que sea una fuente de ingresos" para la empresa.

La mandataria sostuvo que "la Argentina en 1994 tenía uno de los centros de formación (de pilotos) más importantes de América Latina", y tras la venta y vaciamiento de Aerolíneas Argentinas "no teníamos aviones ni nada".

"Primero vendieron los simuladores, después el edificio, y cuando nos hicimos cargo no teníamos aviones ni nada, pero sí la inmensa voluntad de volver a ser lo que habíamos sido", dijo.

Al finalizar su discurso, destacó que la compañía "ha mejorado considerablemente y es la línea de cabotaje más importante", por lo que pidió a los trabajadores presentes que "se esfuercen para que cada pasajero tenga ganas de subirse a un avión de Aerolíneas, porque de esta manera se defiende a la empresa, haciéndola cada vez más eficiente".

Dejá tu comentario