En busca de una ciudad sustentable

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Algunos la llaman «la Perla del Valle». Nació el 7 de noviembre de 1924, y hoy, Villa Regina es la urbe más importante del circuito del Alto Valle de Río Negro. Está ubicada en la zona del valle superior del río Negro, al norte de la Patagonia, limitando con las provincias de Neuquén, La Pampa, Buenos Aires y Chubut. Pero el dato distintivo es que Villa Regina es una ciudad modelo, pionera en saneamiento y mantenimiento del ambiente. Lo que se denomina una verdadera «ciudad verde».

«Entre las problemáticas ambientales de nuestra ciudad, relacionadas con la fruticultura y el sector rural, encontramos el inadecuado tratamiento de los envases vacíos de productos agroquímicos, y su impacto en el ambiente. Nuestro objetivo es que todos los productores hagan uso correcto de los productos fitosanitarios y realicen el triple lavado de los envases para el posterior reciclado de los mismos», explicó Marcelo Raúl Mercante, que en 2003 formó la Agrupación Regina Ambiental (ARA) hasta que en 2004 el intendente de esa localidad lo convocó para crear el Departamento de Medio Ambiente. «La primera acción importante fue recibir a la gente de CASAFE que se acercó a presentar un programa de recolección y disposición final de envases vacíos de plaguicidas. Firmamos el convenio en agosto de 2004 y nos pusimos a trabajar en conjunto. Fuimos la primera ciudad de Río Negro en implementar el programa y una de las primeras en el país. Desde entonces, llevamos cinco años de programa, con 10 campañas realizadas, más de 50 toneladas de plástico recolectado y reciclado, con un cumplimiento de los productores que va del 60% al 70%», indicó Mercante.

«Organizamos dos campañas por año, y nos hacemos cargo de toda la organización, desde la difusión, pasando por la recolección, centro de acopio, clasificación y controles, y el programa envía el camión que transporta todo a la planta de reciclado», cuenta el tataranieto de Domingo Mercante, mano de derecha del general Domingo Perón.

«Lo fundamental del programa es la sustentabilidad, la continuidad, la evaluación permanente que hacemos junto con los técnicos de CASAFE, y la educación para que todos en la ciudad comprendan los beneficios, no sólo ambientales, sino también económicos para el productor», sostiene Mercante.

Programa

«El programa no necesariamente debe hacerse de una forma similar en todos lados; se puede adaptar a cada institución y a cada provincia. Es distinto aplicarlo en una economía provincial que en una extensiva. Villa Regina tiene 800 productores en 7.500 hectáreas. Las características de Villa Regina no podemos traspolarlas a otras regiones», dijo, por su parte, Miguel Ángel Quadri, coordinador de Regional Patagonia-Cuyo del Programa Agrolimpio de CASAFE-Croplife. Según datos de los proveedores de productos fitosanitarios, el volumen anual de envases despachados al mercado argentino de productos fitosanitarios es de 5.700 toneladas sólo de materiales plásticos y, si a esto se le suman otros materiales con los que están fabricados los envases y sobreenvases (metal, vidrio, papel, cartón, etc.), esa cifra asciende a más de 7.000 toneladas anuales. La gente de CASAFE capacita sobre la manipulación de los envases vacíos de productos fitosanitarios. «Logramos que la comunidad aceptara y asumiera como propio el programa. En Regina todos saben del programa Agrolimpio. Todos conocen cuando se recolectan los envases, porque hay un aceitado esquema de anuncios y existe una buena promoción de la técnica del triple lavado o el lavado a presión, que nos ofrecen una oportunidad sencilla, rápida y económica para eliminar el 99,99% de los residuos presentes en el envase», explicó Quadri.

La fruticultura presenta tres problemas básicos: quema de neumáticos, aceites, fueloil, aserrín, en algunos días del año, para combatir heladas que perjudican a la producción; el mal uso de productos agroquímicos, teniendo en cuenta tipo, dosis, concentración y todas las medidas de seguridad personal y ambiental, y el tratamiento y la disposición final de envases de plaguicidas. Pero a través del programa implementado en Villa Regina se sigue una «rutina», que es el sistema mismo: durante dos jornadas se recorren las chacras del este y del oeste de la ciudad recolectando los envases. Previamente, se recomienda a los productores realizar el triple lavado, ya que no se retiran envases sucios; se les pide que separen las tapas y etiquetas y que coloquen todo en bolsones identificados con nombre y apellido, razón social y número de chacra. Los bolsones se reciben en el Centro de Acopio -que se habilita por 10 días- y luego son llevados a una planta de reciclado.

Se trata de un sistema novedoso. Una ciudad que provee peras, manzanas, duraznos que llegan a las góndolas de Europa, pero que, fundamentalmente, ya se ganó la etiqueta de «libre de pesticidas y contaminantes».

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